Hola, es la primera vez que escribo aquí, aunque os sigo en Insta y me encantaaaa lo que escribís. Esto me ha dado alas para contaros una cosa que me mata por dentro: me pone mi jefe.
Os pongo en situación: soy treintañera, gorda (por eso os sigo, me identifico muchas veces con vosotras) y… Totalmente virgen en temas de amor y sexo, pues nunca le he gustado a nadie.
El tema es que hace un año cambié de curro por un ascenso y mi nuevo jefe es un cincuentón divorciado con una voz súper seductora.
La cuestión es que un día me llamó a su despacho para comentarme un proyecto y cuando levanté la vista del proyecto… ¡Bum! Me estaba mirando de una forma que nadie nunca me había mirado así. No sé explicarlo, me sentí incómoda, intimidada y a la vez deseada. Pero en realidad no sé que quería decirme con esa mirada, probablemente nada y solo me vine arriba.
A partir de ese momento, y debido a que me nombró responsable del proyecto, hemos pasado mucho tiempo juntos en su despacho, hablando del proyecto, y me ha dicho que está muy a gusto conmigo y que le encanta que trabajemos juntos.
Esto ha dado pie a que el resto de compañeros hagan sus comentarios: creen que entre nosotros hay algo más. Uno de los compañeros, que se lleva bien con mi jefe por ser el enlace sindical de la empresa, me dijo, entre risas, que le había comentado, una tarde entre cervezas, que pasaba mucho tiempo conmigo en su despacho con la puerta cerrada, que a saber que hacíamos allí… Pues que él se había reído.

Así que nada, os lo cuento porque él me parece súper atractivo y yo estoy emocionada por si por primera vez le gusto a alguien. Por ello os pregunto, ¿creéis que es posible o soy una tonta?
Os pido de antemano perdón por la niñería (sé que mi historia suena a la película mental de una quinceañera), pero mis amistades tienen sus movidas con sus parejas, hijos… Y no voy a andarles con mi tontería.
¡Gracias!