Buenas noches. La verdad que nunca he participado antes en el foro. Pero necesitaba compartir mi historia con alguien, pues no la he hablado con nadie y se hace duro.
Hace cuatro años conocí a un hombre con el que hubo conexión instantánea. Es bastantes años mayor que yo (20 para ser exactos). Yo tengo 33. Poco a poco la relación fue haciéndose más íntima hasta que decidimos empezar algo más serio hace tres años y medio.. al principio y a pesar de la edad todo fue de lujo, como cabía esperar.
Con él me sentía en la gloria, me reía mucho, sentía que podíamos hablar de todo, que era inteligente, que sabía lo que quería… etc. Poco a poco, como también era de esperar, fueron surgiendo roces.. supongo que los típicos; distinta edad, maneras de ver el mundo distintas, etc. En mi caso, había ciertas cosas que me molestaban más que otras; a veces era frío, nunca quería hablar del futuro (aunque si planeaba cosas, pero siempre decía que día a día, sin presión – cabe destacar que yo nunca le comenté de convivir ni casarse ni nada, no necesito eso), si surgían problemas le daba pereza hablarlo, aplicaba la ley del hielo, incluso le vi taparse los oídos para no escucharme, también ir corriendo a su habitación a encerrarse en medio de una discusión. No vivimos juntos aunque nos veíamos bastante, y hablamos muchísimo a diario desde el primer día.
Normalmente, al acostarme le solía decir que le quería, bueno, eso también le molestaba. En una ocasión le comenté también que no entendía la relación con su amiga (es su ex, se hablan a diario y a veces me daba la sensación de que estaba totalmente pendiente de cada paso de ella. No me molesta que tenga amistades, obvio, yo tengo muchas, era que en este caso es la única amistad que tiene y estaba totalmente pendiente de si le escribía, sus horarios, incluso miraba su ventana para ver si estaba o no), aún así lo respete y aprendí que quizá las cosas no son como yo las entendía hasta ese momento. Le pregunté si sentía algo por ella, que de ser así yo me iba, que no quería ese triángulo amoroso. Me dijo que no, que no le gustaba nada, le creí y zanjé el tema. En esa discusión, que fue un poco subida de tono, le dije que era un pagafantas (por el tema de su amiga, estar pendiente del móvil a ver si le escribía, mirar su ventana, etc etc etc). A lo que me respondió con un empujón contra la pared, seguido de echarme de su casa a empujones también. En uno de esos empujones me empujo tan fuerte que fui directa al suelo, no le preocupo, lo primero que dijo es; “te resbalaste con la alfombra”. Estuvimos un tiempo separados (poco, días) y quiso volver. Y yo, enamorada y ciega, volví. No recuerdo por qué fue la siguiente discusión (cualquier tontería) y volvió a sacarme a colación que le había llamado pagafantas (sin venir a cuento), me volvió a echar de su casa y a dejar. Al rato me llamó, que volviera, al rato que quería un tiempo. Y yo se lo di. Hemos estado así yendo y viniendo (cada discusión me dejaba) y empujones, cogerme por lo a hombros, intimidarme poniendo su frente contra la mía, y demás.. un año.
Ayer, salimos a cenar. Y otra vez discusión (esta vez por preguntarle que iba a haber el día siguiente), contesto que no lo sabía, que no tiene su vida planificada al dedillo etc, de muy malas maneras (como si se sintiera súper agobiado) le dije que le preguntaba para saber si nos veíamos (estudio, trabajo, tengo que organizarme) y que se relajara, que ya veríamos. Siguió con el mismo tono y quejándose hasta que me volvió a echar en cara haberlo llamado “pagafantas”. Broto de la nada, como otras veces, él es consciente de eso, siempre me lo dice cuando me deja… que necesita relajarse, que yo pago al final su infelicidad con la vida. Bueno, me dejo… dejo la relación en medio de la calle, con algún insulto de propina, a lo que le contesté que era un narcisista (perdón, me salió así, no me gusta faltar pero…) Me dijo que me iba a bloquear (¿?), le pregunté si me estaba dejando, su contestación fue; ahora sí.
Yo cuando me pongo triste lloro mucho, soy de lágrima facil, ojalá no fuera así pero así ocurre. Le dije que se fuera, que no se preocupara, que yo me iba cuando me relajara un poco (no podía conducir en ese estado, así que me senté en un banco alejado del tumulto, y camino a donde yo tenía el coche, que era en su barrio). A él le preocupaba más el que me estuvieran viendo llorar, me dijo literal; “estás aquí exhibiéndote, haciéndote la víctima llorando”. Le dije que lloraba por que estaba triste, de que la noche hubiera ido así, de discutir, de que me dejara, de que fuera en medio de la calle… y que no se preocupara y se fuera. Esto os lo cuento por que ayer me di cuenta, cuando me hizo eso en medio de la calle, la clase de persona que era. Ya no por dejarme o por decir que el nunca iba a pedir perdón, que eso era denigrante.. (lo repetía bastante lo de que nunca más iba a pedir perdón) si no por que ante mi estado, no fue nada empatico (no necesitaba que hiciera nada, no le pedí volver, no monté el espectáculo, me senté en un banco a llorar, por que me supero la situación)y aunque tarde, abrí los ojos, y creo que me servirá para coger fuerzas por si flaqueo en este duelo.
En repetidas ocasiones me decía que él era así, que no iba a cambiar, que si no me gustaba ya sabía lo que tenía que hacer, que me fuera con otro… (es bastante celoso, si ve que me miran en la calle o si alguien comenta algo de mi aspecto, se enfada muchísimo. De hecho si alguna vez pude comentarle si me dijeron algo -cualquier tontería, que tenía los ojos bonitos, y blablabla- se volvía loco pegando puños a las paredes o la mesa)
Siempre he estado ahí, siempre. Siempre he sido sincera con él. No le he ocultado nada, nunca. Me siento absolutamente tonta ahora.
Hoy he ido a su casa a recoger una cosa que tenía allí (las demás ya las había sacado en otras discusiones previas). Estaba desconsolado, llorando, se tiraba encima de mí con un abrazo diciendo que se sentía la peor persona del mundo, que le perdónara por todo, que era la mujer de su vida, que me quería mucho aunque no le creyera. Le dije que al final, por mucho que me quisiera según él, está decidiendo alejarse de mí y que esperaba que esa decisión le llevara a buen puerto. Insistió mucho en que lo hizo para no hacer más daño, sea por lo que sea, le abracé, le dije que le quería y me fui.
He aguantado más de lo que debí hacer. Ayer abrí los ojos, con toda la fuerza que se puedan abrir. Sé que esta vez es la definitiva, por que aunque volviera ya no estoy dispuesta a decir que sí.
Aún así, me siento triste, por todo lo pasado, por cómo han ido las cosas, por cómo se ha acabado.. sé que va a ser difícil. Sé que debería haberme ido yo antes, o no haber vuelto en todas esas veces que él me dejó con anterioridad. No quiero fustigarme con eso, voy a perdonarme y a aprender. Sé que entre lo ciega que he sido y lo ciega que he querido ser, no me he respetado, no me he valorado, y el tampoco lo ha hecho.
Me asusta pensar como engaña la gente. Si lo conocierais, pensaríais que es una persona con muy buena energía y muy gracioso (cualquier que lo conoce, destaca su sentido del humor). Pero en la intimidad, se transforma.
Me queda una temporada por delante difícil, y básicamente os contaba como había sido lo de ayer por que una relación no se puede contar en cuatro dígitos.. ayer me sentí absolutamente sola, desamparada, engañada, estafada, traicionada.. pero ayer ya fue la gota que colmó el vaso, tanto que desbordó.
No sé si tenéis consejos para lo que me espera, para lo que os he contado, para lo que pueda venir.. desde luego, no permitiré que nadie más vuelva a tratarme así, nunca.
Aún así, por qué soy tonta, lamento haberle dicho pagafantas y narcisista.