Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Aquí la historia desde Chile:
La historia del romance es laaarga, y prometo que la cuento en otra oportunidad. Resumen: me separé (tengo una hija) e inicie una historia de amor intensa, llena de romance, sexo desenfrenado, apoyo y proyección. Real! Una locura!
No podía creer lo que estaba viviendo, era tan intenso que daba miedo!
Y a medida que iban pasando los meses juntos, definimos vivir juntos. Peeero aquí, es justo cuando todo se torna complejo. Vivir juntos, era el momento en que ya no podía omitir una verdad, que en el fondo entre que la olvidaba y que omitía porque sabía que traería problemas, más con un hombre un poco cuadrado, un poco a la antigua a ratos.
Y esta verdad, es que no solo me había separado de un hombre con el que tuve una relación de más de 10 años, sino que era parte de mi familia para siempre, sí pueden juzgar, me casé y tuve una hija con mi primo. Y esa era la verdad… que además de todos los otros títulos, era mi primo.
Pues, en el momento de la verdad no me juzgó porque le pedí que no lo hiciera, seguimos con los planes de ser una familia, pero llegada la fecha en que concretaríamos el vivir juntos, él se arrepintió porque no puede con esa información. Entre que me juzga y entre que ya era terrible soportar al ex, ahora el ex es de la familia!
Claramente, di todas las señales de seguridad que podría darle, y real no hay relación más que la de compartir una hija, pero nada… me pidió tiempo, pero odio tremendamente estar lejos de él, quiero estar con él y superar esto juntos! No sé ya que pensar, entender que debe pasar tiempo o dejar de esperar por él. Igual me duele que todo el sueño de la familia se haya roto, más que se rompa por algo del pasado que me sigue penando…