Sé que muchas pensaréis que soy una exagerada y que me he pasado tres pueblos, pero es que de verdad ya no lo aguanto más.
Mi hijo se casó hace 5 años con una mujer que a mí no me gustaba en absoluto. Entiendo que yo no soy quien para meterme en su vida, pero veía cosas que no me gustaba un pelo, como que dejase de trabajar y él la mantuviese o que no viniese nunca a visitarnos porque ella prefería quedarse en casa a descansar o que comprase un piso con su dinero y lo pusiese a nombre de ella porque, según él: “ella no heredará nada de sus padres y yo sí”, entre otras cosas.
El caso es que yo con mi hijo he hablado mucho de este tema y él no deja de decir que yo estoy obsesionada y que le tengo manía a su mujer. Ha llegado hasta el punto de colgarme el teléfono porque ella le estaba diciendo que llevaba demasiado rato hablando conmigo.
Lo he intentado por activa y por pasiva y no puedo más. Es una causa perdida. Su mujer le tiene absorbido y él se ha dejado dominar por ella. Creo que acabará arrepintiéndose de todas las malas decisiones que ha tomado, pero, hoy por hoy, cada vez que le saco el tema me llevo yo un disgusto y he decidido marcar distancias.
Sé que algunas me cuestionaréis como madre pero pienso que, a veces, hay que dejar que los hijos se despeñen para que vean sus errores. ¿Creéis que soy una mala madre por haber dejado de hablarme con mi hijo? Os juro que lo he intentado todo y ya no puedo más.
