Hola chicas, os cuento mi historia,
este agosto me fui de Erasmus a Inglaterra y pasé alli 4 meses. Me fui porque no me gustaba la vida que estaba teniendo donde vivo y necesitaba un cambio. Escogí el programa de host family que oferta la universidad y viví con una señora y otro estudiante de otro país.
Él es super educado, el típico caballero de las pelis que te abre la puerta, se pone por el lado de fuera de la acera, te deja su chaqueta si tienes frio… cosa a la que no estoy tan acostumbrada en España. Yo me considero feminista y algunos gestos de caballerosidad eran un poco cuestionables. Además, es extremadamente religioso para su edad y no quería vivir con una mujer antes de casarse, pero debido a las circunstancias termino viviendo con dos jajaja.
Al principio nuestra relación era un poco tensa pero él se abrió super rápido conmigo y me contó todos sus problemas y que la religión le había cambiado la vida. Yo creo en Dios pero no como él lo hace, sin embargo por curiosidad empecé a ir a la iglesia evangélica con él y era super diferente a todas a las que había ido aqui. La gente en seguida se interesó por nosotros y nos incluyerón en la comunidad super rápido, te sentías muy arropado.
Yo antes era muy fría y tenía una coraza enorne desarrollada durante años para que no me hicieran daño. Me costaba mucho abrirme a la gente y coger confianza y era de esas personas que pensaban que las relaciones ni amorosas ni de amistad duraban para siempre, que todo tenía su fecha de caducidad. Nunca había tenido nada con ningun chico precisanente por esos motivos aunque se que para mi edad no es «lo normal». Él es totalmente opuesto a mi, ha tenido un monton de relaciones antes de conversirse en cristiano, y quería conocer a la mujer de su vida con la cual casasarse en poco tiempo y formar una familia aunque todavía es jóven para eso a mi parecer (tenemos más o menos la misma edad).
Yo siempre dije que nunca me iba a casar porque no creía en el «para siempre», y tampoco tenía tan claro lo de tener hijos. A pesar de que discutiamos un montón porque sus ideas me parecían un tanto retrogradas en algunos aspectos, la idea de tener a alguien que te quería incondicionalmente para toda la vida e intentaría solucionar los problemas en lugar de tirar la toalla a la primeras de cambio, como hacemos casi todo el mundo hoy en día, me empezaba a parecer maravillosa.
El caso esque creo que lo ví todo de color de rosa y aunque al principio sentía cierto rechazo hacía sus ideas el se amoldo un poco a lo que yo pensaba y dejaba de hacer cosas que me molestaban y yo empece a entender su punto de vista en algunos aspectos. Nunca había sentido eso por un chico y no sé si es amor o simplemente confusión. Porque él se portaba super bien conmigo, se preocupaba por si estaba bien, me escuchaba y me daba muy buenos consejos. Me terminé abriendo muchísimo con él como no lo había hecho nunca antes con ningún chico y la coraza se empezo a abrir y sentí todo mucho más intensamente. Todo el mundo me decía que parecía que le gustaba por como me trataba y se preocupaba por mi, incluso la señora con la que viviamos dejaba caer ciertos comentarios en relación a eso y que me dejará llevar.
Yo estaba bastante reacia a que pasará algo por sus ideales y por la distancia, el idioma… no me quería casar ya de ya, sería mi primera relación y solo quería ver como sería y perder el miedo a confiar. Sin embargo, que te traten bien siempre agrada y todos mis sentimientos empezarón a ser muy confusos, él me empezo a preguntar si me gustaría tener hijos o casarme y aunq me veía con dudas me decía que intentará pensar en ello. Era una lucha interna entre dejarme llevar y posiblemente tomar una decisión bastante drástica o tener sentido común y alejarme. Aunque, si me alejaba no sabía si encontraría a una persona asi otra vez, era en general lo que estaba esperando encontrar en un chico, aunque había ciertas cosas que no me gustaban nada, lo bueno era muy bueno (teniamos muchas aficiones en común y nos complementabamos muy bien) y lo malo era bastante malo para lo que había pensado toda mi vida (religión, casarse en poco tiempo, hijos, no creía en el divorcio, idioma, distancia)…
Al final el penúltimo día antes de que se fuera sin pensarlo mucho y con toda la confusión que tenía en la cabeza le dije que creía que me gustaba y el me dijo para mi sorpresa que pensaba que lo nuestro no iba a funcionar y que sentía si me había dado a entender otra cosa. Se me rompio un poquito el corazón porque era la primera vez que había sentido eso, pero aun así me sentí super orgullosa de mi misma de haberlo dichó y haberme abierto aunque si hubiera dicho que él tambien sentía algo tampoco sabía muy bien en que lio me estaba metiendo.
Él me dijo que me quería apoyar aunque estuvieramos separados y seguir hablando. Y yo le dije que me encantaría que fueramos amigos. Sin embargo cuando se marcho, yo todavía me quedaba una semana más y lo pase fatal. Le echaba muchísimo de menos y todo me recordaba a él, aun ahora que estoy en España pienso en él y aunque hemos hablado por whassap las cosas son mas frías. No sé si esto es amor y si el sintío algo por mi alguna vez porque desde luego no me trataba como un amigo.
No sé si seguir hablando con él es buena idea porque sigo haciendome castillos en el aire y no quiero que la «tontería» del amor me cambié y me obsesione y no viva mi vida aquí pensando en la posibilidad de que pueda pasar algo en un futuro. Pero tampoco quiero perder la relación con él porque me ha aportando mucho en estos meses, muchas más cosas que mucha gente en años. Vosotras que opinais?
Gracias por las personas que han llegado hasta aqui y han leido toda la historia, siento los parrafazos.