Hola!
Os pongo en situación, llevo muy pocos meses saliendo con un chico. Hemos congeniado bien, me gusta demasiado, estoy ilusionada.
Hacía tiempo que no salía con alguien que tuviera iniciativa por hacer planes, tuve una relación en la que los planes eran quedarse en casa.
Y con este chico hay variedad.
Resulta que hace un mes me propuso hacer un plan especial en una determinada fecha.
Yo estaba ilusionada porque hacía tiempo que nadie preparaba una sorpresa.
Todo surgió porque le propuse ir de excursión a un sitio (idea mía) y a él le pareció bien pero a parte se le ocurrió hacer algo por su cuenta y la idea que tenía era ir a un hotel, no me contó todos los detalles porque era una sorpresa.
Bien, según avanzaban las semanas no volvió a comentar nada del tema…
Y yo pensé que ya no se iba a dar.
Para el colmo esa semana no teníamos medios para llegar al lugar y el me proponía hacer la excursión igualmente e ir en bus.
Y ahí fue cuando me di cuenta que la otra sorpresa no se iba a dar…
Recuerdo que me puse mal, triste…
Lo hablamos, hubo un mal entendido.
Él me decía que si quería hacerlo. Que yo soy muy negativa por pensar que ya no se iba a dar.

Bueno me ha vuelto a proponer ir de excursión a ese lugar.
Obviamente el plan sorpresa del hotel ya no figura en la mesa.
Y me ha dado pena y tristeza.
No sé si exagero.
Hoy me levanté triste y le dije que no tenía muchas ganas de hablar.
Sé que la culpa es mía por generarme expectativas.
Por idealizar.
Pero me pone triste, primero me ilusioné que alguien en tan poco tiempo quisiera mostrar por mi y hacerme una sorpresa.
Y luego por X motivos ya ni lo vaya a hacer.
y me pregunto si toda la relación va a ser así…
Quizás me estoy precipitando y mas adelante si tenga detalles pero hoy estoy un poco decaída…
Os leo para que me ayudéis con la situación y me digáis si no es para tanto…