Como a menudo veo historias similares a la mía, pero es el tío el que acaba siendo un cerdo, he pensado en publicar esto para que veáis el otro punto de vista y para que me echéis una manita de paso.
Todo empieza en septiembre, después de un verano de mierda (se murieron 2 familiares, tuve problemas económicos, me quedaron un par de asignaturas…) Me fui a mi piso de estudiantes en otra ciudad. Me sentía super sola, casi ninguno de mis amigos estaba por ahí y además yo estaba tocada de la cabeza, en circunstancias normales no me hubiera pasado por la cabeza las cosas que se me pasaron.
A finales de septiembre conocí a un chico y nos empezamos a liar. Ya sabéis por donde sale la historia, no?? Yo me sentía muy sola y me agarré a él como a un clavo ardiendo. Fueron pasando los meses y antes de Navidad decidimos empezar a salir en serio. Yo al principio estaba en una nube, es mi primera pareja sería (tengo 20 años) y digamos que cumple el prototipo ideal que siempre he soñado: es alto, se viste bien, es músico, sabe de cine, estudia filosofía, hace artes marciales, es romántico de regalar flores, es increíblemente guapo….vamos lo que siempre hemos visto en las películas pero real. Quiero decir que aunque gran parte era una idealización, sí que me gustaba como era el, es muy tierno e inocente en según qué cosas y eso me da mucha ternura y ganas de quererle.
Bueno, casi dos meses después de estar en serio, aunque no es muy diferente de lo que tuvimos antes, me he dado cuenta de que no le quiero, ni siquiera me gusta. Si que me lo paso muy bien cuando estoy con el, pero no tengo ganas de verle a menudo, no le echo de menos, a veces incluso me da pereza quedar con el. Ya no vivo en una nube, porque me he dado cuenta de que me gustaba porque lo idealizaba, ya no me gusta como pareja. Hay cosas de su personalidad que no me gustan nada, me producen rechazo y no porque el chico sea una persona horrible ni mucho menos, simplemente es que no somos compatibles. Son aspectos que no son malos de por sí: por ejemplo algo que no me gusta de él es que es competitivo, que a algunas os gustará eso pero a mí para mis parejas no, y no porque le considere mala persona sino porque creo que a largo plazo ese aspecto va a suponer un choque.

Y no sé cómo decírselo, me siento fatal porque desde el principio era yo la que marcaba el ritmo de la relación y la que le dijo de empezar a salir porque estaba enamorada. El no estaba muy seguro pero ahora se nota que está mucho más pillado que yo de el, viene a verme de sorpresa, me hace regalitos, me llama a cualquier hora si le digo que estoy triste, incluso me limpia la casa sin yo pedírselo porque sabe que estoy agobiada con exámenes. Es que me siento como el culo, es un amor de chico y no soy capaz de quererle. Y siento que le he engañado (porque es la verdad), a mí no me gustaba el sino la imagen que tenía en mi cabeza y las ganas que tenía de que alguien me quisiera en el peor momento de mi vida.
Ahora que ha pasado ya no lo quiero, en mi mente esto era como un reto de: a ver si vales lo suficiente para que se enamore de ti. Suena fatal, y yo misma me siento mal y lloro cada noche por haberme portado así, pero no puedo evitarlo. Parece que como ya he conseguido el reto, no soy capaz de quererle y me da muchísima rabia y pena. Lo llevo pensando un par de semanas, sé que le tengo que dejar para no hacer más grande la bola pero no quiero hacerle daño (o el mínimo posible a la autoestima). No sé cómo hacerlo, si le digo que no estoy enamorada de él va a pensar 1ue he jugado con el…Que hago? Cómo le dejo?