Nunca pensé que esto me fuera a pasar a mi, soy consciente de que parece una peli e antena 3.
Llevo casada 6 años, 8 en total juntos. No nos va mal, pero tampoco pasamos por el mejor momento. Vamos tirando, no quiero poner excusas.
Buscando hacer más cosas por mi misma me apunté a clases de baile, y casi me da un infarto al corazón cuando veo que el profesor es mi amor de la adolescencia. Tenemos casi 40 y no nos veíamos desde los 18 que él se fue a vivir fuera de España, y sin embargo, nos reconocimos al instante. Y os prometo que noté unas cosquillas y sentí que volvía a tener 16.
Tuvimos un rollete muy intenso con esa edad. Él fue el primero para mi en tantas cosas… y luego sencillamente desapareció. Nunca más le volví a ver ni supe de su vida, así que encontrármelo como profesor en mi ciudad fue una sorpresa total.
Que me enrollo, nos dimos un abrazo y retomamos el contacto, como amigos claro. Voy a clases nerviosa, con la ilusión de un niño en la mañana de reyes. Y él me busca, lo noto. Creo que la chispa sigue ahí.
El otro día al salir de clase me invitó a un café y hablaamos de nuestras vidas. Él dice que está casado pero le va muy mal y se van a separar. Yo ni tan siquiera me he atrevido a decirle que estoy casada porque tengo miedo a romper esta burbuja en la que no ha pasado nada, pero que me hace sentir tan bien.
No sé si lo que siento es real, o es solo la rutina de mi matrimonio la que me lleva a buscar experiencias. Cómo saber si merece la pena arriesgar?
Si me equivoco puedo perderlo todo.