Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Conocí a un chico por internet hace unos meses en un foro de lectura. Nos enganchamos hablando de libros y poco a poco fuimos subiendo el tono. Nada loco pero sí hemos tenido nuestras conversaciones subiditas de tono. Todo por chat. Nunca nos hemos visto en persona.
Hace un par de semanas me pidió mi dirección para enviarme un libro que según él me iba a encantar. Dudé un poco pero al final se la di porque me dio confianza y pensé que era un detalle bonito.
Pues ayer me llega un paquete. A mi nombre. Abro… y es un vibrador.
Primero pensé que era una broma. Pero cuando revisé el albarán vi que él lo había pagado.
No me dijo nada. No me avisó. Ni una pista. Se lo comenté y se hizo el gracioso en plan “pensé que te vendría bien para nuestras sesiones, después de lo que hablamos”.
Estoy descolocada. Por un lado me da morbo, no lo voy a negar. Pero por otro… me parece super invasivo. No sé si esto es normal hoy en día o si estoy ante un loco con pinta de romántico.
¿Vosotras qué pensáis? ¿Estoy exagerando? ¿Os pasaría algo así y os parecería sexy o creepy?
