Hola chicas, esta es una de las tantas anécdotas que tengo por ser gorda, sí.
Como leéis en el título, me pasó. Yo era una adolescente bastante acomplejada, tímida e insegura.
Todo empezó cuando empecé a salir con un grupo de chicos. Con todos a la vez no jajajaja. Como amigos. Bien pues debo decir que me fijé en uno de ellos, era simpático, estudiante de enfermería y el guapote del grupo. Eso significaba que yo no me iba a acercar a él. Los guapos no son para mí, no podía tenerlos.
Tras varios días de verano él se me empezó a acercar, era muy simpático y atento, no me quise hacer ilusiones pero de repente un día me dijo que le gustaba. ¿PERDÓN???? Nada no me lo creía. Ese día estábamos de fiesta y me ofreció irnos a dar una vuelta. Yo, con 15 años, con el buenorro del pueblo. El chico que había estado con las chicas más guapas de toda la comarca, delgadas, con cuerpazos. Estaba que no me lo creía. Le dije que si. Nos fuimos a un banco y me besó, empezó a acariciarme y de repente metió la mano por debajo de la camiseta.
PÁNICO. QUE NO ROCE MI BARRIGA, QUE ME MUERO. Que complejo tenía… Pero de repente su mano se paró, no llegó al pecho chicas. SE QUEDÓ EN MI BARRIGA.
Yo no entendía nada, ¿no reconoce una teta?

Debo decir que mi barriga tiene como dos partes, el trozo de barriga grande y después un michelín debajo del pecho. Pero no sé, de ahí a parecer una teta… Bueno, sigo. Una vez llegó al michelín empezó a acariciarlo. ¿Qué le pasa a este señor???? Deben ser los primeros michelines que vea… Pero de acariciarlo empezó a amasarlo, apretarlo, moverlo con movimiento sexual nenas jajajajaja, yo le intentaba mover la mano pero a más que le movía, más intensidad le daba, pero claro, tampoco podía decírselo pues su lengua y la mía estaban mezcladas jajajaja. De repente me soltó: COMO ME PONEN.
¿EL QUÉ BERNARDO??? ¿MIS MONDONGOS? Obviamente no se lo dije jajaja. Después de eso, me puso la mano en su paquete para que yo corroborase que le ponían mucho sí. Iba a liarme con el guapetón de turno y me lleve un masaje en la barriga, de gratis nenasssss.
Después de eso quiso ir a darle al mambo en su coche pero mi cabeza solo podía pensar en el michelín masajeado por lo que me despedí y volví con el resto de amigos. Ese día me dejó de hablar.
Lo entiendo, ¿a quién se le ocurre dejar a alguien con el calentón después de tocar mi teta-michelín?
JAJAJAJAJA