Hola mis amores!
Es la primera vez que escribo por aquí y no sé muy bien como estructurar el tema, pero bueno, lo intento!!
El caso es que yo, yogurina de 21 años, por fin decido sacarme el carnet de conducir después de estar casi 2 años matriculada en una autoescuela y supongo que muchas de vosotras ya sabrá el procedimiento de ir al centro de reconocimiento médico, que si foto, que si pruebas y bla bla bla, pasé por muchos profesionales distintos que me hacían las distintas pruebas del procedimiento, y el último de ellos es este chico del que os voy a hablar.
Me senté en la silla de su despacho, me hizo un par de preguntas y empezamos a bromear con que su impresora no funcionaba, que si un parloteo por aquí, otro por allá. Una charla muy tonta y muy graciosa que nos dejó a los dos riendo cual idiotas. Me pareció un chico tan guapo, tan risueño y tan divertido que al salir del sitio me quedé con ganas de conocerle todavía más.
Pasan las semanas y yo pensando y pensando en él, en lo mono que era, en los ojos tan bonitos que tenía, en su forma de reír, de hablar y las cosas tan graciosas que era capaz de soltar incluso delante de alguien a quien realmente conoce de nada.
Total, que quise al menos saber su nombre, y en la página web del centro médico lo tenían publicado, y con ello me enteré de que este chico no solo es psicólogo en la parte de reconocimiento médico, sino que él tiene su propia consulta en funcionamiento (ya se intuye por donde van los tiros jaja). Y yo toda mona que estaba buscando un psicólogo guay al que ir, pues aproveché que él lo era para ir a su consulta, sí, suena stalker total pero oye, cosas peores se habrán visto en este mundo más que ir a la consulta de un chico que te pareció mono cuando le conociste.
Total, que consigo su número para concertar una primera consulta, y al llegar allí se acordaba de mí, empezamos a reír, que si dos besos y bla bla bla. Obviamente me pregunta que por qué he acudido a su consulta (lógicamente no le iba a decir que por verle a él), le expliqué que quería estabilizar un poco mi revolucionada mente y mis pensamientos, y que además me pillaba cerca de casa, con lo cual era muy guay. Después de hora y pico en su consulta, de otro montón de risas más y tal, a partir de ahí cada dos semanas voy, y espero que pasen rapidito para volver.
Madre mía es que es muy descabellado pensar en si quiera decirle aunque sea de forma indirecta de quedar algún día para tomar algo, además de ser su paciente, me saca 15 años, que la edad me da un poco igual, además creo que no está casado ni nada de eso. Pero de todo, lo que más pesa es que no dejo de ser su paciente!!
Vosotrxs qué opináis? Debería lanzarme y dejarle caer que nos podríamos ver en una cafetería o no?
Gracias por leerme, un besazo!!!