Hola a todas, voy a intentar resumir todo para no ser muy pesada.
Os pongo en contexto, tengo 48, mi marido 46, 19 años de relación, un hijo de 13, viviendo juntos prácticamente desde que nos conocimos. Creo que tenemos una muy buena relación aunque lógicamente después de tanto tiempo no es tan fogosa y a veces entre un polvo y otro pasa más tiempo del que nos gustaría.
La cuestión es que un fin de semana nuestro hijo se iba de viaje, nosotros teníamos una cena con amigos y posiblemente tomarnos alguna copa luego. Yo al momento vi la oportunidad de tener una sesión de sexo de cuando volvíamos a casa achispados, deshinibidos, no teníamos que tener cuidado de que nos pillase nuestro hijo… Me depilé, me puse lencería que sé que a mi marido le vuelve loco y nos fuimos por ahí.
Nos lo pasamos genial, estuve toda la noche provocándole en cuanto tenía posibilidad, me sentía joven de nuevo, una diosa del sexo vamos jajajaja, confiada y lanzada como si tuviese 29 en vez de 49.
Cuestión que llegamos a casa como motos, nos pusimos a darle como locos al tema y la verdad es que mi marido cuando bebe no tiene problemas de erección pero sí que le cuesta llegar al orgasmo y claro, llegó un momento que yo ya no podía más y le dije «yo me encargo de que te corras» y absolutamente lanzada y creyéndome Emmanuelle empecé a pajearle, me puse a besarle el cuello y se me ocurrió decirle al oído «cuéntame la fantasía sexual más bestia que tengas, la que nunca te hayas atrevido a contarme» y mi marido me respondió:
«Quiero que me cuentes como follabas con otros tíos antes de conocerme, quiero que me cuentes todo lo que te hacían y cómo te corrías con ellos…» Y ahí me dejó helada, era lo último que me esperaba y me quedé tan cortada que solo se me ocurrió sonreir y chupársela para que se corriera rápido pero sin entrar en detalles.
La cosa es que luego él se durmió, al día siguiente nada más despertarnos se fue a buscar a nuestro hijo y no me ha vuelto a decir nada y yo no me atrevo a decir nada tampoco pero no paro de pensar en ello. No sé si él no se acuerda por el alcohol, si se hace el loco o si se acuerda pero pasa del tema. Pero a mí me ha dejado en shock y no paro de darle vueltas.
La verdad es que yo tengo más bagaje sexual que él, cuando nos conocimos pues comentamos nuestra vida, lo normal, y él había encadenado relaciones largas mientras que yo había tenido etapas de estar sola y ser más promiscua la verdad. Pero vamos, nunca había sido un problema ni algo que le excitara (que yo supiera), de hecho después de 19 años juntos pues que quieres que te diga, son cosas en las que yo no pienso y ni me imaginaba que él pensaba en ellas.
Entonces qué hago? Lo hablamos? Me hago la loca? A mí la idea no me atrae mucho la verdad, solo le hablaría del tema si él insistiera pero a mí no me pone muy cachonda la verdad rememorar mis hazañas con él… Como parte positiva, después de mucho pensarlo sí que me halaga que a día de hoy sus fantasías me sigan incluyendo (incluso sin él!) pero poco más.
Os ha pasado esto a alguna? Cómo lo habéis gestionado?
