Hola a todas,
Primero, gracias por leerme. Intentaré no enrollarme mucho, aunque la historia sea larga. Necesito mente abierta para esto que os vengo a contar.
Conocía a A ya varios años por redes sociales. Un día comenzamos a hablar más y más y, tras ayudarme mucho en la ruptura con mi ex escuchándome, empezó a gustarme. Nos gustábamos mutuamente bastante, motivo por el cual decidimos conocernos en persona, aún viviendo en puntas distintas del país. Pasamos un finde genial, vino a visitarme y alquilamos un Airbnb del que poco salimos. Al mes siguiente, fui yo a verle. La situación allí fue totalmente diferente: de repente me vi criticada, siendo quien no soy para complacerle, buscando halagos y un cariño que no tenía. Al no tenerlo, lloraba. Al verme así, él se sentía incluso peor.
Con el tiempo he visto que yo llevaba esquemas de mi relación de pareja (siempre he estado en parejas estables) y él estaba más modo «conocer gente», no se sentía preparado, desde luego no tan interesado en mí como yo en él. Y es que su ex, con la que cortó hace dos años, seguía muy presente en su vida (figuradamente, porque no le habla desde que lo dejaron, al parecer fue serio). Me comparaba sin quererlo con ella, y somos muy diferentes (sin ir más lejos, físicamente yo soy grande y ella pequeña…). Tras la mala experiencia, llegó la cuarentena. Creo que ha sido de las peores épocas de mi vida. Han influenciado otras cosas, sí, pero verle entrar de nuevo a su depresión, querer ayudarle y recibir desde agradecimiento a indiferencia, ha sido duro. Teníamos momento buenos, de «no sé que siento por ti, pero eres especial», a momentos feos de colgar llamadas y dejar de hablarnos, que a mí me reventaban. Con todo esto, y con él sin estar seguro de qué iba sintiendo, decidimos intentar ser amigos y ya. Yo estaba reventada. Mientras esto pasaba, conocí, también online, a R, con quien hablaba, a quien le interesaba y de alguna forma me daba cariño. Tuvimos sexting y me sentí genial. Con el tiempo, y al ver que el COVID complica que nos conozcamos, las cosas entre R y yo se han calmado y dudo que vaya a mucho más, no creo que nos conozcamos en persona, pero es un buen colega.
Una vez levantadas las restricciones, decido volver a ir a la ciudad de A. Muy de chill, muy de amigos, pero él ya me dijo que si querría acostarme con él, que amigos no quita lo físico. No era lo que más me apetecía, mi deseo con respecto a él había caído mucho, pero le dije que mientras no confunfdera mis sentimientos, bien.
Pasé dos semanas de perfecta paz y armonía con él. Me sentí muy feliz y como en casa. Pero tuve que volver obligada. Psicológicamente la vuelta para mí fue devastadora, hasta el punto de llegar a la autolesión. Él me estuvo ayudando y escuchando. Me sentí querida y apoyada. Hablamos a diario y nos contamos todo. Una dinámica muy de pareja, pero sin serlo.

Hace una semana, hizo match con una chica en su ciudad y decidió quedar para conocerla. A mí me lo contó porque se lo pedí, pero cada vez que se iba, me destrozaba: me sentía sin fuerzas, anulada, muy triste, con ansiedad. Se lo dije y él estuvo hablando conmigo. Me dijo que lo sentía mucho, que me quería y que era maravillosa, pero que no estaba enamorado de mí y necesitaba seguir conociendo gente y haciendo su vida. Lógicamente yo lo entiendo, pero emocionalmente es duro.
Todo esto es especialmente difícil porque justo he encontrado un trabajo y me mudo a su ciudad. Me mudo porque el lugar me gusta y mi vida aquí no es buena, pero también por estar cerca suyo. Me ofreció su casa para quedarme hasta que encontrara donde dormir.
Hace dos noches, cuando yo me sinceraba y le decía que para mí, el que esté conociendo a alguien más (sumado al no estar enamorado de mí), había hecho que me rindiera en nosotros, que necesitaba olvidar todas mis expectativas, y él estaba de acuerdo conmigo en que yo sentía demasiado y se sentía mal por estar conociendo a otra persona, yo le dije lo del sexting durante la cuarentena. Esto le enfadó porque, según él, le había mostrado una cara a él y luego tenía otra, le había hecho sentir mal por quedar con alguien cuando yo había intimado mucho más,…
Os escribo de la ansiedad, porque sé perfectamente que, aunque él mismo me confesó que no le apetecía forzar sexo entre ellos si no surgía, sé que ahora mismo se está acostando con ella.
Las dudas son si soy una celosa (creo en las relaciones abiertas y esto pasaría en ellas), si tengo derecho a estar así, si es mi culpa por quedarme cuando no me aman,… No sé, cualquier opinión es bienvenida.
Gracias por leerme