Hola a tod@s! Os leo a diario y también he escrito alguna vez y como me fue bien con vuestros consejos, ahora vengo con otro tema un poco más delicado, que no sé a quién contar porque no es fácil hablar lo que se le pasa a una madre primeriza por la cabeza los primeros meses… (va a ser largo).
Os comento:
Tengo un bebé de 5 meses, al principio, tanto para mi pareja como para mi, fue súper duro… fueron dos meses que mi peque estaba casi a todas horas llorando, no dormía a no ser que fuera en brazos, tuvo cólicos, reflujo, no pude darle el pecho y eso también me generaba culpa. El caso es me costaba conectar con el… (algo que tampoco hablaba con nadie, hasta que una compañera de clases de preparación al parto, me dijo que le pasaba igual con su hijo ya nacido y me pude desahogar y también sentirme entendida). Después, han ido pasando los meses y todo ha ido a mejor. Los cólicos desaparecieron, los llantos ya solo son por hambre o sueño y la conexión a partir del tercer mes que ya empieza a sonreírte y a interactuar más contigo, fue creciendo.
El caso es que llegamos a los 4 meses… se acaba la baja de maternidad y tengo que volver al curro y aquí viene ya todo el dilema mental. Por una parte me gusta trabajar, me siento realizada, útil y sinceramente, también siento que vuelvo a ser la que era, no solo “la madre” y por otra, siento que el trabajo me quita tiempo de estar con mi hijo y que no soy lo suficientemente buena madre porque la mayor parte del día está con su padre. (Mi pareja es autónomo y él se marca sus horarios y está más tiempo en casa). Todo lo que normalmente hace una madre, lo está haciendo mi pareja… veréis, yo trabajo en la hostelería, tengo turnos partidos y salgo muy tarde las noches que me toca cerrar, por lo tanto, a veces llego a la hora de la siesta a casa y está dormido o llego tan cansada que necesito comer y echarme un rato para volver hasta la 1 o las 2 de la madrugada y cuando me acuesto un rato, no soy capaz ni de dormir, pensando en que ya hasta el día siguiente no le veo, o que debería de esforzarme más y dar más de mí aunque esté reventada, pero si no descanso, ni estoy bien con el niño, ni después luego trabajando…
Cuando me toca cierre, cuando llego a casa, el niño ya está dormido con mi pareja en nuestra habitación y para no despertarles, me voy a otra y si sale a comer, le da mi pareja el biberón. Desde la otra habitación lo escucho y me vuelvo a sentir culpable de no ser yo la que esté ahí por las noches en sus despertares y por otro lado, volvemos a las mismas… si lo hago, sería una zombie y no estaría ni para lo uno, ni para lo otro.. me siento atrapada entre la culpa, el deseo de descansar, el poder volver a sentirme yo y a la vez, el miedo a que mi hijo no tenga conmigo esa relación tan preciosa e incondicional que se tiene solo de madre a hijos. Cuando lo miro, siento que le estoy fallando como madre.
Por las mañanas, si entro a trabajar temprano, se queda con mi suegra hasta que llega mi pareja y si entro tarde, estoy con él toda la mañana, pero también tengo que hacer cosas en casa y compras y llevar la casa adelante para que al menos esté bien lo imprescindible… en fin, también, luego veo a todas las que han tenido hijos a la vez que yo en redes y son todas súper felices y aman a sus bebés y yo, estoy que ya no sé ni qué siento, ni qué es normal y que no… siento el tocho. Vengo buscando algo de consuelo, consejos o si alguien ha pasado por algo parecido que me cuente su experiencia.
Cambiar de trabajo no es fácil porque llevo años intentándolo y lo que sale es más de lo mismo… Gracias de verdad por leerme mamis.
