Yo lo tendría clarísimo, la ley del más madrugador. El que primero llega, se lo queda. Vamos, me dice a mí un compañero que venga andando al trabajo para que el aparque, y se oyen las carcajadas en el Taj Majal. Qué cada palo aguante su vela. Qué salga con más tiempo y se busque la vida, como hacemos todos.