Hola a todos/as, quiero contar mi historia porque necesito desahogarme y quizá leer opiniones externas me ayude a aclarar ideas y con mi entorno no me puedo desahogar porque son temas que no solo me conciernen a mi:
Conocí a mi novio ( vamos a llamarle X) hace 4 años, cuando yo aún tenía pareja. Fue en el cumpleaños del novio de mi mejor amiga. En ese momento yo estaba en una relación muy tóxica, marcada por la manipulación de él. Mi ex pareja me anuló completamente como persona y como mujer. Al final fue él quien me dejó, cuando vio que ya no podía hundirme más. Tras esa ruptura pasé un año muy duro: psicóloga, antidepresivos, solo trabajo-universidad-casa y poco más. Estaba rota.
Un año y pico después, mi mejor amiga me obligó literalmente a salir con ella y su novio, para despejarme un poco. Y allí estaba otra vez X. Yo no tenía muchas ganas de fiesta, tomé algo y me fui. Pasaron meses hasta que él me habló, pero yo no quería saber nada porque no confiaba en los hombres y no quería hablar con nadie.
Más adelante volvimos a coincidir y, animada también por lo bien que me hablaba mi amiga de él y lo bien que me trataba, acepté quedar un día. Y fue todo muy fácil: me confesó que ya sabía un poco de mi historia y me dejó claro que no quería agobiarme, que yo pondría el ritmo. Y así fue. Yo frenaba mucho, pero él día a día me fue conquistando: detallista, cariñoso, paciente, atento… Con el tiempo me enamoré de verdad.
De eso han pasado ya 2 años. Nuestra historia es muy bonita, pero tiene una cara B.
Poco después de empezar a salir, los problemas en su casa explotaron. Él había dejado aparcado su sueño de opositar a un cuerpo nacional del estado para trabajar y ayudar a sus padres, que estaban muy mal económicamente. Su madre tiene problemas de salud mental y siempre ha sido él quien ha hecho el rol de cuidador, porque su padre es muy pasota.
Un día, revisando papeles, descubrió que su padre debía mucho dinero por culpa de adicciones. Todo lo que mi novio aportaba en casa, para pagar el alquiler y otros gastos de casa, se lo gastaba su padre en eso. Fue un shock enorme. Cuando lo enfrentó, la madre se puso de parte del padre, justificándolo y no dándole importancia a las adicciones, él se sintió traicionado y no pudo más, le ofreció a su madre irse los dos juntos a vivir pero la madre quiso quedarse con el padre así que se fue a vivir con unos familiares.
Pero tampoco fue un refugio: aunque les paga un alquiler simbólico y se compra su comida, para no hacerles gasto, lo tratan fatal. Lo hacen sentir de prestado, lo hunden, lo hacen sentir inferior. Y todo porque ellos tienen un hijo nini que no hace nada, y compararse con mi novio les genera envidia. Lo he visto con mis propios ojos: de cara al exterior se ponen la medalla de “acogerlo”, pero la realidad es otra.
En general, su familia es así. Muchas envidias, muchas personas que critican a todo el mundo, muchos celos, muchos «lobos con piel de cordero»…
Aun así, él no se rinde: está preparando oposiciones para cumplir su sueño y construirse un futuro. Pero la relación con su madre sigue siendo complicada, porque aunque la quiere mucho, ella es muy manipuladora.
¿Mi parte en todo esto? Desde el inicio he estado con él, apoyándole en todo. Le quiero con locura y él a mi, me trata como a una princesa, pero no voy a negar que a veces siento que la situación me supera.
Por sus circunstancias económicas vamos muy justos, apenas podemos salir ni hacer planes elaborados ni tomarnos algo. Y aunque a mí me da igual ir a un parque o hacer algo sencillo, a veces echo de menos más variedad, más experiencias… Tenemos 25 (yo) y 27 años (él), y siento que nos falta disfrutar un poco más.
Además, vivimos cada uno con nuestras familias. Yo a su casa no voy por lo que os comentaba y mis padres son muy estrictos, y aunque le dejan venir a casa, no se puede quedar a dormir. Así que apenas tenemos intimidad ni tiempo de calidad, más aún porque con las oposiciones solo tiene un día libre a la semana. Incluso en verano ha seguido este plan para poder ir mejor en la oposición. Así que este verano tampoco hemos podido disfrutar mucho juntos.
No sé si es todo cosa mía, si soy yo la que se agobia, pero necesitaba contarlo. Lo amo muchísimo, nos queremos de verdad, pero me siento un poco atrapada en la situación.
¿Algun consejo ? Gracias por leerme.
