Os cuento un poco sobre mi situación.
Mi mejor amiga, que es como una hermana para mí, está pasando por un momento económico bastante complicado y justo se ha quedado sin trabajo. Y claro, como buena amiga, vino a pedirme ayuda, un préstamo considerable para un ordenador que le irá bien para buscar trabajo como diseñadora gráfica.
Por un lado, mi corazón me dice que la ayude, pero mi cabeza está en plan: espera un momento, ¿y si esto afecta a nuestra amistad?¿y si el dinero lo jode todo?.

No es que no quiera echarle una mano, todo lo contrario. Pero también estoy en un punto de mi vida en el que cada euro cuenta. Estoy ahorrando para comprar mi primer piso, y conozco a mi amiga y le cuesta bastante devolver el dinero prestado… si vamos a comer algo y lo pago yo tarda varias semanas en hacerme un bizum. Es como estar entre la espada y la pared: quieres ser un buen amigo, pero también tienes que pensar en tu futuro.
En fin, que estoy hecha un lío. Quiero ayudarla pero también tengo que ser práctica y pensar en mis propios objetivos y necesidades. ¿Alguien más ha estado en una situación parecida? ¿Algún consejo para no acabar perdiendo ni el dinero ni la amistad? Necesito un poco de sabiduría colectiva