Una de mis mejores amigas es, por casualidad, vecina mía. Los pisos son copias exactas en metros y distribución. Con los tiempos que corren a ambas se nos ocurrió poner un dormitorio en alquiler. Ella me comentó que lo pondría a 400€ y, aunque yo no le dije nada, me pareció excesivo (vivimos en una ciudad pequeña, sin apenas comercio más allá de supermercados y con transporte público escaso). Después de pensarlo y hacer mis cálculos, yo decidí ponerlo a 250€ con agua e internet incluidos, luz a parte.
Pues se ha pillado un cabreo monumental. Yo tengo un inquilino desde el día 1 y a ella solo la llaman para regatearle el precio y comentar que yo ofrezco lo mismo mucho más barato (como he dicho, es una ciudad pequeña y aquí los cotilleos se mueven rápido).
Ayer me gritó que es culpa mía que no haya alquilado la habitación, que tendríamos que haberlo puesto al mismo precio, que he sido una mala amiga y una usurera… entre otras cosas. Le he intentado decir que rebaje ella el precio, pero dice que no le da la gana bajarlo, que lo suba yo.
¿Realmente tiene razón y tendría que haberlo puesto al mismo precio que ella?
