Te diría que confíes en tu instinto de madre y pidas la opinión de otro pediatra y si no te convence, ve a algún centro de atención temprana y que lo evalúen aunque sea por privado (son especialistas en bebés y niños pequeños).
A mí me pasó que con 11 meses mi niño no hacía por gatear ni tan siquiera arrastrarse. Mi pediatra me decía que era porque era un niño muy grande y le costaba más. Yo insistí y me mandó al neurólogo. El neurólogo no le vio nada, pero si que me dijo que le veía un cierto retraso físico, así que le escribió a la pediatra para que lo derivase a atención temprana. Cuando le hicieron la evaluación para entrar en el programa de atención temprana (por la seguridad social) la que lo miró (psicóloga), me dijo que cómo no lo había llevado antes y la fisio me dijo que tenía una falta de fuerza generalizada en todo el cuerpo. Llevo ya casi dos años llevándolo y ha mejorado muchísimo, a nivel prácticamente de cualquier niño de su edad, aunque aún no sabe saltar y le da miedo probar cosas que le supongan un reto físico (es muy prudente).
Si le hubiera hecho caso a la pediatra, igual ahora mismo su comportamiento sería el de un bebé de un año y poco (y va a cumplir tres). No tengas miedo a que evalúen a tu hijo, piensa que es por su bien y que si hay algún problema es mejor detectarlo ahora y ponerle remedio y si no hay ningún problema, pues estupendo. Nada de eso le va a hacer ningún mal.
Dicho esto, te deseo toda la suerte del mundo.