Buenos días, Foro.
Necesito un desahogo y algún consejo, no para cambiar las cosas sino para saber encajarlas y gestionarlas mejor.
Mi pareja y yo tenemos mucha ilusión por nuestra boda que será a finales de verano. Después de varios años siendo invitados y conscientes del sentir general de la «putada» económica que supone a mucha gente ser invitada a una boda, hemos decidido que no queremos poner en ese compromiso a ninguno de nuestros seres queridos y que nuestra boda la pagaríamos nosotros, sin pedir dinero a nadie ni ningún otro tipo de regalos. Como somos personas de economía modesta, hemos organizado la celebración que nos podemos permitir: una comida sencilla en la parcela de unos amigos. Tenemos detalles especiales como fotógrafo, animación, regalos para los invitados, música, pero en esencia va a ser algo muy sencillo y así queremos que sea, que nadie se sienta mal por ser invitado sin traer regalo.
Con toda esta ilusión, recibo la noticia de que unos familiares a los que aprecio mucho no van a venir por motivos económicos, según me explican. Yo lo comprendo totalmente porque, a pesar de que invitemos a la celebración, tienen que desplazarse desde Cáceres hasta Alicante, y gasolina y alojamiento también cuestan un dinero.
Creo que mi familiar no ha sido consciente de que yo lo vería, la ha cagado vaya, pero en un grupo de WhatsApp en el que está con uno de mis amigos (han sido compañeros de trabajo) ha expresado su fastidio porque «Pretenden que me haga 700 kilómetros para una mierda de picnic» , matizando después que «un banquete en un salón bueno sí lo merecería, pero esto es una cutrez».
Mi amigo me ha mandado las capturas cuando yo le estaba diciendo que tristemente mi prima a la que él conoce no iba a poder venir porque están mal de dinero.
Me siento mal, la verdad. He intentado hacer algo con toda mi ilusión para compartir con mi gente, sé que es cutre pero es lo que puedo permitirme.
No sé si hablarlo con mi prima y mis tíos, si dejarlo estar… No me planteo a estas alturas hacer una boda más lujosa y convencional porque sigo sin tener dinero y me niego a estas alturas a cambiar nuestro planteamiento de no pedir regalos
