Hola amigas WLS,
Os cuento, Había estado hablando con este chico durante un tiempo y parecía interesante. Sin embargo, había algo que me intrigaba y, al mismo tiempo, me preocupaba un poco: me había enterado de que era un fetichista de pies (era amigo de una amiga y eso se rumoreaba). Nunca antes había estado con alguien que tuviera un fetiche tan específico, así que no sabía qué esperar.
Decidí mantener una mente abierta y darle una oportunidad. Nos encontramos en un bar y comenzamos a conversar. Noté que, de vez en cuando, sus ojos se desviaban hacia mis pies. Al principio, me sentí un poco incómoda, pero recordé que estaba allí para conocerlo como persona y que el fetiche era solo un rumor.
La conversación fluía bien y teníamos intereses en común. Pero luego llegó el momento crucial. Con un tono tímido, me preguntó si podía tocar mis pies. Quedé sorprendida y sin saber cómo reaccionar. Decidí romper el hielo y añadir un toque de humor a la situación.
Levanté una ceja y le respondí: «¡Solo si puedes adivinar el color de mis calcetines!».
Ambos nos reímos y su expresión se iluminó. Adivinó incorrectamente el color, pero eso no importaba. En ese momento, nos dimos cuenta de que podíamos superar cualquier incomodidad y simplemente disfrutar de nuestra compañía.
Al final de la cita, nos despedimos con una sonrisa y la promesa de mantener el contacto… como amigos eso sí.