Mirad, os tengo que explicar un poco el contexto para comentar. Siempre he sido un poco vaga para el ejercicio y comer, regular tb, a pesar de ello, estaba súper delgada, 60 kilos pesaba con 1.76 Delgada engañosa, eso sí, porque estaba en muy baja forma, hasta subir escaleras me costaba. Pero todo cambió a partir de los 40. O sea, ahora si me paso comiendo, engordo. En cuatro años habré subido unos 8 o 10 kilos.
Mi cuñada, sin embargo, es muy atlética: hace mucho deporte desde siempre, fuerza, crossfit, running, lo que sea, va al gym o el estudio de crossfit 4 veces por semana. Además, siempre me está soltando indirectas con lo de la comida sana. Yo, cuando se pone así, me bloqueo y, en lugar de decirle que se meta en sus asuntos, le doy la razón. Indefensión aprendida que llevo arrastrando toda mi vida y que, de momento, no sé frenar.
Normalmente, una vez al mes más o menos, cuido a mis sobrinos: el mayor tiene 5, casi 6 años y los dos pequeños, mellizos, 3 años y medio. Pues el otro sábado estaban los nenes en mi casa, y yo en pijama, era como pitillo, se ven mucho los tobillos y me dice el niño mayor: Anda, qué patas de elefante tienes”. Y los dos niños pequeños riéndose y aplaudiendo: “ja, ja, ja, elefante, elefante, elefanteeee
A ver, lo de los niños me da totalmente igual. Simplemente, veo imposible que ese comentario haya salido de él. Estoy segura de que lo escuchó de la madre. Me dolió mucho y se lo comenté a ella. Me dijo: Pero no les hagas caso, mujer, que son cosas de críos”. Y me armé de valor y le dije: Sinceramente, no creo que haya salido del niño, a ver si lo ha escuchado por ahí”. Y solo me dijo: “No te montes películas, anda”. Le iba a decir que delante de mi ya le he visto criticar a otras mujeres por engordar y dejarse, pero no dije nada.
Para colmo, se lo comentó a mi hermano y me escribió un WhatsApp súper enfadado, diciendo que a qué venía hacer esos comentarios de cría de mierda con 44 años. En fin, él es así… y ella, que lo ve, por eso me trata así. Y yo me siento fatal
