Me he metido por bocazas en un marrón increíble del que ahora no podemos salir y estamos involucrados toda la familia tanto la mía como la política. Resulta que le conté a mi cuñada que mi hermana se presentaba a una entrevista de trabajo para un puesto increíble. Ella me hacía un montón de preguntas, pero yo no vi por dónde venía, fallo mío. Mi hermana tenía prácticamente el puesto asegurado, cuando el jefe le dijo que tenía que hacer una última entrevista de un currículum que había llegado el último momento, pero que no se preocupara que era muy difícil que la superara.
Finalmente, esa persona superó la prueba y se quedó con el puesto y mi hermana se cayó muerta cuando vio que era mi cuñada. Ellas se conocen de todos los eventos que hacemos y ni siquiera tuvo la decencia de decirle que se presentaba la misma prueba.
Ahora mi hermana no me habla a mí, porque dice que si yo me hubiera callado la boca, ella nunca se hubiera presentado y mi hermana tendría el trabajo. Tampoco habla a mi cuñada a pesar de trabajar las dos en la misma oficina y hay un mal rollo que te cagas entre las dos familias.
Pronto es el cumpleaños de mi hijo y la verdad es que no tengo ganas de celebrarlo, para no tener que juntar a todo el mundo y vivir esa tensión. Me siento culpable, realmente si yo no hubiera dicho nada, todo esto no hubiera pasado, pero no sé hasta qué punto debo dejar que eso perjudique a mi hijo en un día tan bonito como su cumpleaños.
