Mi hijo de 6 años llevaba días que se le movía un dientecito, Le preparamos con mucha ilusión la llegada del ratoncito Pérez.
Compré en una tienda de manualidades una puertecita pequeña que pintamos entre los dos y la pegamos en la pared, le dije que era una puerta mágica y que por ahí vendría el ratoncito por su diente cuando se le cayera.
Pues bien, se le cayó desayunando y el pobre crio estaba muy feliz, le tenía preparado unos cuentos para dejárselos por el diente y algún euro suelto.
Resulta que ese día viene mi hermana con su nuevo novio a comer a casa y mi hijo con toda la ilusión le enseña a su tía y al novio la puertecita y le explica lo que va a ocurrir esa noche, y no se le ocurre otra cosa al gilipollas del novio, porque eso es lo que es, que decirle que me lo he inventado todo, que eso se lo pondremos su padre y yo, que piense si un ratón es capaz de llevar dinero y regalos, que era todo una mentira, así tal cual.

El pobre se llevó toda la tarde preguntándonos al padre y a mí y nosotros le dijimos que no le hiciera caso que ya vería como el ratón Pérez se llevaba su diente y le traía regalos.
Antes de dormir, se hartó otra vez de llorar por lo mismo, y aunque le dejamos su regalo y nos llevamos el diente, sigue dudando por cuenta de este hombre que no pinta nada en la vida de mi hijo.
Mi marido con el cabreo llamó a mi hermana y le dijo que no trajese más al novio a mi casa y ahora ella se ha enfadado y dice que tampoco piensa venir, que él sólo le ha dicho la verdad.
Mi hijo está muy unido a mi hermana y me da mucha pena, pero creo que no tiene razón para encima enfadarse, y es que siempre tiene una puntería para elegir novio…