Hola gente, estoy en un momento muy delicado que ya no sé que hacer para que me deje en paz… Está obsesionada conmigo.. Os cuento la historia, perdón pero es bastante larga.
Hace 10 años que empecé a trabajar en la empresa donde estoy, y hay conocí a una chica con la que congeniamos muy bien, vamos a llamarla Pili. Éramos buenas compañeras y ya. Al año, una compañera se casaba e invito a Pili, a mi y a unas cuantas, una de ellas no me caía muy bien que se diga. A partir de hay se hizo un grupo de WhatsApp, hacíamos planes los findes, por las tardes, lo que se llama inseparables… Todo perfecto hasta que pasó la boda. Ahí empezaron a obligarme a estar disponible las 24/7 al WhatsApp, cosa que ya sabían de mí de antes que odio, y hablé con ellas sobre esto. Se enfadaban cuando no quedaba con ellas y me castigaban por ello y mil historias. A los dos meses me harté y las mandé a paseo incluyendo a Pili, no eran tan íntimas para aguantar gilipolleces. A partir de hay, hice más amigas del trabajo, se volvieron íntimas, vamos a llamarlas Maria y Antonia.
La cosa es que con el tiempo vi que Pili ya no se hablaba con las de la boda, así que decidí arreglar las cosas ya que hasta que no estuvimos en el grupo no había tenido problemas con ella. Y poco a poco fui teniendo una amistad sin problemas ni exigencias, muy fluida. Yo quedaba con Maria y Antonia, pero Maria se convirtió en mi mejor amiga como hermanas. Mientras, Pili tenía otro grupo de amigas en el cuál siempre tenía peleas y dramas, siempre la he visto un poco interesada pero todos tenemos defectos.. A todo esto, todas hemos sido compañeras, Maria cambió de empresa del mismo grupo, y vivimos en el mismo pueblo, pero Maria y Pili no tenían relación.
Todo empezó a cambiar cuando Pili empezó a querer quedar con Maria y conmigo hará unos 4 años porque se había separado de su otro grupo de amigas, el cual acabó fatal. Nos hicimos uña y carne las 3 con su respectivo grupo de WhatsApp. Al principio era todo maravilloso, buen rollo, buena conexión, compartíamos cosas, mil planes… Hasta que yo me quede embarazada, y Maria también de su segunda. Pili tiene una hija de la edad de la primera de Maria. A partir de hay, empieza la triangulación. Quedaban y no me decían nada, eso jamás me ha importado, excepto cuando lo escondes y lo sueltas para hacer daño de malas maneras. Pili empezó a hablarme fatal, me gritaba, me humillaba delante de la gente, y Maria, como no iba con ella, pasaba. Nunca me han gustado los enfrentamientos, los odio y por eso me callaba, y más que sabía que si yo decía algo, iba a perder a Maria porque Pili le había comido la cabeza.

Después vino el covid y todo fue de capa caída. Me exigían estar 24/7 con el móvil, ya que al estar en casa tenía tiempo para contestar. Maria me hizo chantaje emocional para que accediera a ello, lo cual me negué. Cuando levantaron restricciones el primer verano, unas cuantas del trabajo nos íbamos a comer al japo, pues me montaban unos pollos tremendos, sobre todo Maria (nunca lo había hecho), todos los findes me exigían que fuera al plan que decidía Pili, si no iba o si iba sin mi marido, también me castigaban. Si quedaba con Antonia también. Les tenía que decir todo lo que hacía, con quien hablaba, de que… Se tiraban todo el día criticando a todo el mundo, incluso a Antonia y a mi eso no me gusta.
Hablé con Maria y era como hablar con la pared, era otra persona hasta la mirada. Hay me di cuenta de que había perdido a mi mejor amiga, pero ellas me seguían diciendo que era como su hermana pequeña, (ellas son mayores que yo, y tengo 33..)me manipulaban para que me quedara, me daban una de cal y otra de arena. A veces me hacían sentir que les importaba y a veces era la mayor mierda del mundo. No entendía nada. Como no era capaz de separarme de ellas por toda la dependencia que había generado y tanto en común, empecé a poner tierra de por medio con la excusa de que tenía que preparar mi mini boda y estaba muy ocupada. Como Pili ya no tenía de mi el combustible que le daba, ya que pasaba de ellas, todo lo que me hacía a mi empezó a hacérselo a Maria. Quedaba cada día con Antonia cuando nunca lo había hecho, la trataba fatal. Maria me dijo que no sabía que le pasaba a Pili con ella y que le molestaba que Pili y Maria quedaran y no entendía porqué a mi no, yo no me moje y le dije que le preguntara a ella. Me dolió mucho que me dijera eso cuando ella misma me lo había hecho, no empatizo conmigo para nada, como si no fuera al caso. Total, que en septiembre me casaba, las 3 estaban invitadas a venir (cada uno se pagaba su cubierto) pero no tuve lo que se tiene que tener para que decirles que no vinieran. Hasta intentaron que yo les pagará el menú, con la excusa de que mi regalo era ese ¿? (el menú era un menú de domingo de cualquier restaurante)
Estaba harta, malas contestaciones, pullitas a la orden del día, envidias, yo tenía que mirar por sus intereses y los míos que los jodan y un sin fin más. Mientras yo con ataques de ansiedad y pagando la frustración con la familia que había creado. Durante el último año y medio hablé con Pili y Maria unas 6 veces y no servía de nada. Siempre giraban la tortilla dejándome a mí como la culpable, que no tengo humor ya que no entendía el humor negro (humillaciones) y que no querían que fuera con otra gente porque son malas para mí…, me hacían sentir mal y al final les dejaba pasar, pero por dentro quería huir. Antonia sabía todo desde el principio pero se mantenia al margen. Después de la boda me dediqué a mi y mi bienestar, a pasar tiempo sola ya que estaba de permiso y leer, mucho, sobre relaciones. Ahí empecé a atar cabos. Pili era la que lo había liado todo, desde el minuto uno, se había ofendido por mi primer intento de contacto cero con ella y quería venganza, darme lo mío vaya…
Así es como descubrí que es una narcisista o al menos cumple a raja tabla todo. Maria nunca había sido mi amiga, sino que iba conmigo porque quedábamos para hacer cosas (siempre me echaba en cara de «buen rollo» que nunca hacíamos nada los findes y se aburría, yo lo pasaba con mi marido, en ese entonces eramos recién novios) así que cuando Pili se metió en la relación y decía de hacer mil planes juntos yo pasé a segundo plano, y hacía lo que hiciera falta para complacerla, y Antonia simplemente se había dejado llevar por Pili en esos meses. En octubre, me armé de valor y dejé la relación por WhatsApp. Sé que no es la mejor manera pero estaba desesperada, hacía más de un año que quería dejar la relación pero me hacían sentir culpable (manipulación) así que les dejaba pasar. Me fui de los grupos en común con ellas 3 diciendo que hacía tiempo que no estaba bien, la relación no me aportaba nada y quería hacer mi camino sola. Antonia me escribió por privado que no entendía nada, que por favor habláramos y tal, un poco obsesiva porque en 20 minutos me había escrito 30 mensajes sabiendo que estaba trabajando. Antonia no se pronunció jamás. Y el problema viene en Pili… Esa que he catalogado como narcisista.
Me escribió diciéndome que no habíamos podido coincidir nunca para hablar ¿…? ,que por favor habláramos. Le dije que ya habíamos hablado suficiente. Insistió y le volví a decir que no así que se hizo la víctima diciendo que qué pena que no iba a saber que gran error había cometido para que hiciera eso pero que no me iba a molestar más. Y hay se quedó la conversación. A los 4 días quedé con Antonia y le dije todo lo mal que me había hecho sentir estos últimos meses, y lo decepcionada que estaba que ella sabiendo todo había permitido que le comiera la cabeza para ir en contra mía. Su respuesta era que había una amistad muy buena y que pena que la haya destrozado así, así que le dije que bonita no tenía nada, su término de amistad no es el mismo, y me intentaba convencer de quedar con Pili. Con Antonia hice las paces pero de vez en cuando intenta convencer de que hable con Pili y siempre ha tenido mi negativa. A Maria no la he vuelto a ver pero a Pili todos los días en la puerta del cole, mi hija y la suya van al mismo y somos del mismo barrio. Pero nos cruzamos y como si fuera una extraña, me da igual,eso es lo que quiero. Yo las seguía teniendo en las redes sociales y Pili no paraba de poner mensajes con indirectas en todos los perfiles.. WhatsApp, Facebook, instagram..
Así que bloqueo a Maria y a Pili de todos lados a mediados de diciembre. Aquí empieza el problema gordo. Intenta entablar conversación con mi marido, él la corta, así que no lo vuelve a intentar. Manda a su hija para que me salude, una vez vale, otra vale pero cuando se vuelve de las vacaciones de Navidad… Se tira medio camino llamando a mi hija y a mi para poder tener una conversación conmigo pero yo paso, como los caballos, y así durante semanas. Me espera a que salga del trabajo y se pone detrás mío en la caravana para que la vea y me encare con ella. En el trabajo ha ido hablando de mí, no sé el qué porque pasó de preguntar, pero ciertos compañeros me han querido sacar información por el chisme, así que lo intuyo. Y ahora presiento que Antonia quiere hacerme una encerrona con Pili, ya que lleva desde el bloqueo muy insistente en quedar fuera de casa(ella no sabe nada), cuando yo siempre tenía que ir detrás para quedar (siempre ha tenido una agenda muy ocupada). Realmente no sé que hacer porque me Dan unas ganas tremendas de darle cuatro hostias pero sé que entonces saldría yo perjudicada…
Estoy harta de tanta provocación… Que me aconsejáis? Mil gracias