Hace algo más de 6 meses que lo dejé con mi ex. La ruptura se desencadenó cuando tuve pruebas gráficas de una infidelidad continuada en el tiempo.
Antes de eso habían sido 7 años (algo más de 5 de convivencia) de los que ahora veo que buenos buenos fueron unos pocos meses al principio. Después fue un ciclo tras otro de altos y bajos. En los altos era todo amor devoción y eres la mejor, pero si hacia algo que no le gustase me castigaba. Todo silencios, indiferencia y luz de gas. Básicamente tortura psicológica que me destrozó.
Después de la ruptura empecé a terapia y con distancia veo las cosas como son, no perdí una relación estupenda por no ser suficiente. Gané en paz mental. Sigo en terapia, trabajando en mi, aprendiendo a poner límites, creciendo y aprendiendo.

Hace unos días mi ex me escribió y me pidió vernos. Se, perfectamente, que debería de haber dicho que no o, simplemente, ignorarlo. ¿Qué hice? Fui a verlo. Necesitaba verlo y quería preguntarle por qué lo había hecho.
Quedé con él de día en una cafetería y le hice la pregunta. Me dijo que estaba arrepentido y que estaba yendo a terapia también. Y que su terapeuta le había dicho que estaba «entre un sociópata y un psicópata» y que no había visto nada igual en su vida.
Me pidió disculpas, me dijo que la gente no cambia y que él tiene mucho camino por delante para introducir hábitos de persona saludable, pero que él es lo que es. Que a su manera me quiso y me quiere, que no me merecía nada de lo que había pasado y que me deseaba lo mejor.
Que había querido quedar porque necesitaba saber que yo estaba mejor para poder él seguir con su camino y su trabajo personal.
No hemos vuelto, no nos vamos a ver regularmente y no hay sombra de duda de que no va a haber segunda oportunidad.
Fui porque necesitaba saber que estaba bien y quería respuestas. Y tuve esa, que no me la esperaba.
Llevaba todo este tiempo leyendo y casi casi convencida de que me había encontrado con un psicópata.
Y, os lo creáis o no, me ha dado paz. Porque he confirmado que no es que yo haya sido especialmente tonta y que por eso haya caído en sus mentiras. Es que realmente me encontré con una de esas personas que saben engañar muy bien.
Aún tengo dudas de que no sea todo parte de una estrategia para volver a arrastrarme hacia él, no estoy a salvo y mis heridas aún siguen curando. Pero ahora estoy prevenida, se lo que hay y a lo que no estoy dispuesta a volver.