Mi exmarido y yo llevamos 5 años divorciados. Nos separamos porque ya no había ilusión y habíamos pasado a ser compañeros de piso, pero nuestro trato fue siempre impecable y la verdad es que anteriormente nunca he tenido queja de él como padre.
Tenemos en común un niño que ahora tiene 13 años, que vive a caballo entre ambas casas porque nos regimos por una custodia compartida.
Hace 3 años estuvo con una chica que se portaba muy bien con mi hijo, o eso me decía el propio niño, que era muy cariñosa con él. Se fueron a vivir juntos y le pusieron un dormitorio nuevo, salía de paseo y de viaje con ellos… y mi hijo estaba feliz y yo también de presenciar que su padre había rehecho su vida y que mi hijo había cuadrado tan sumamente bien con su pareja.
La cosa es que esta chica terminó dejándolo y actualmente lleva menos de un año con otra y parece que le ha dado fuerte, porque se van a casar.
Esta nueva chica es mucho más joven que mi ex y parece que la presencia de mi hijo le molesta o le disgusta, o así lo percibe el niño. Como ya es mayor, comprende perfectamente cómo ella le habla con malos modos y le dice cosas que no son pertinentes. Le dice que recoja su cuarto gritándole, lo mira con malas caras y digamos que no le hace hueco en la casa ni en esta nueva familia. Ya no hacen planes con él, ni se va con ellos de vacaciones, y él siente que sobra y que estar con ellos es un simple trámite.
Mi hijo está afectado, la verdad, porque su relación con su padre siempre ha sido fantástica y él percibe que éste lo está dejando de lado para agradar a su nueva novia. Opté por hablar con el padre, que siempre me ha parecido una persona bastante razonable, pero curiosamente niega todo lo que dice el niño y la defiende a ella. Dice que ella le dice que es el niño el que la trata mal y no quiere que sean pareja, cuando eso es mentira y mi hijo adoraba por ejemplo a su anterior pareja como adora a mi actual pareja también.
Para remate, recientemente han dado la noticia de que se casan. Mi hijo y yo teníamos la esperanza de que la cosa mejorase en algún momento, pero sólo sabe ir a peor, ya que la chica ha decidido que mi hijo no va a asistir a la boda, y así se lo ha hecho saber al niño.
Llegó mi hijo con un sofocón el otro día porque dice que él, por congraciarse con ella, le estuvo preguntando por la boda y que ella le dijo que no se hiciese ilusiones que no iban a ir niños. Cuando llegó su padre le preguntó también, y éste le confirmó que efectivamente habían decidido una boda sin niños, a lo que él le preguntó: ¿pero yo tampoco? Y el lumbreras del padre, ni corto ni perezoso, le dijo que él tampoco.
Yo estoy que me llevan los demonios porque me parece muy injusto este trato hacia mi hijo. He intentado volver a hablar con el padre pero me ha dicho que era la decisión que se había tomado y que yo no era quien para reclamarle nada… que su mujer mandaba.
Hemos discutido acaloradamente y me estoy planteando hasta pedirle la custodia completa, si mi hijo no es bienvenido a su casa y a su vida desde luego no voy a quedarme de brazos cruzados. ¿Cómo puede la gente cambiar tanto en función de la pareja que tiene? ¿Os parece normal una boda a la que no asista el hijo del novio? A mí me parece increíble.
