Esto sucedió hace más de dos meses, pero como no tenía contacto con nadie de su entorno no lo supe hasta hace 2 días. Al principio no me lo creía, uno de sus amigos me lo confirmó y al final encontré su obituario en internet. Creo que aún estoy en shock.
Él y yo estuvimos juntos 1 año y 8 meses, y vivimos juntos prácticamente todo un año. Terminamos no porque tuviéramos peleas importantes, ni problemas de cuernos ni nada, simplemente los dos cambiamos y ya no estábamos tan en sintonía (éramos muy jóvenes cuando empezamos a salir, yo tenía 21 y él 17), como pareja ya no funcionábamos y los dos nos dimos cuenta. Cuando cortamos, en junio de 2024, pensé que podríamos seguir llevándonos como amigos pero él me pidió que le diera espacio y eso hice. 9 meses después se suicidó. No tenía ni 20 años.
No hubo ni un solo día desde que lo conocí que no lo tuviera presente, incluso cuando ya no estábamos. El último año que estuvimos juntos fue duro para los dos, y creo que yo estaba tan pendiente de lo mal que lo estaba pasando, que no me di cuenta de que él también lo estaba pasando mal. Ahora ya no hay vuelta atrás.
Sé que no sirve de nada culparse, sé que él podría haberme buscado si quisiera y sé toda la teoría, pero eso no hace que duela menos. Me pregunto por qué esto tuvo pasar, por qué pasaré el resto de mi vida condenada a echarlo de menos. Es la hostia más grande que me ha dado la vida.
Si pienso en él, si veo sus regalos, si miro sus fotos, si leo sus mensajes… Cualquier cosa que me recuerde mínimamente a él hace que me derrumbe.
Pienso en todas las cosas que hice mal durante nuestra relación, en las que podría haber hecho. Si él simplemente siguiera su vida como lo estoy haciendo yo no sería tan malo, sería una experiencia más de la vida, pero tal y cómo han sido las cosas me parece trágico no haber podido ser la novia perfecta que él se merecía. Porque sí, él se merecía todo en la vida, porque era una gran persona. Era bueno, considerado, se preocupaba por todos y no tenía maldad. Y en el fondo, seguía siendo un niño, un niño que nunca será adulto.
Jamás en esta vida dejaré de quererlo, ni en la siguiente. Te amo M., hoy y siempre.
