Perdí a mi peluche emperador déspota hace unos meses, inoperable también por las mismas razones.
Lo siento en toda mi alma, el perder una mascota duele de una manera que pocos entienden, es un amor distinto que recordarás siempre. Yo aún recuerdo el tacto del pelo de mis mascotas de la infancia entre mis dedos, te garantizo que queda, y lo que permanece te hará sonreír cuando estes lista para recordar lo bueno.
Mímala, quiérela, consientela, y cuéntala lo que la quieres, lo que quieres, no porque ella te entienda (algunos lo verán ridículo, aunque algo les llega), hazlo por ti. Cuando llegue el momento, sus ojos te lo dirán.
Mi consejo amargo y calculado tras muchas de estas experiencias, busca a un veterinario que lo haga en casa, los hay, muchos. También hay muchos negocios de incineración, busca si hay alguno que haga recuerdos como impresiones de patitas. Corta también unos mechones de su pelo, tienes guardapelos muy bonitos en amazon, de collar o de mesa.
Te acompaño en alma y corazón, un abrazo.