Mi hija adolescente quiere leer todo el día. No sé qué tan grande problema sea, pero me parece que todo en exceso hace daño. Cuando comenzó con la lectura hace unos dos años me cayó muy bien que tuviese un hobbie tan sano, un poco costoso porque hay que comprar libro nuevo cada semana, pero de las manías que agarran los adolescentes ahora, fue la mejor que pudo coger. Cual adicta se ha ido metiendo más y más al punto en que siento que ahora es lo único que hace, estar en su cuarto con la cabeza metida en un libro las veinticuatro horas. No sale con amigas, ni con nosotros, y cuando la obligo igual lo que hace todo el rato es estar metida en sus libros. Se ha vuelto más introvertida desde que lee tanto, y como veo que no es algo tan sano o inofensivo como al principio, me estoy pensando prohibírselo. ¿Pero qué clase de mamá le prohíbe a sus hijos leer? Suena sin sentido ¿o no? ¿Qué harían ustedes?
