Me sumo a la percepción de que resulta contradictorio que le recomiendes a tu hija que tenga personalidad pero vienes a quejarte de que no hace lo que tú quieres.
Deja a tu hija que elija la ropa que desee. Eso se llama desarrollar su gusto, que no coincidirá con en tuyo. Mientras salga abrigada a la calle, no veo drama por ningún lado.
Y por cierto, cuanto más turra le des, más se va a empecinar. Tampoco es nada nuevo ir monísima y escotadísima en Fin de Año. De moda, nada. Más antiguo que el cagar.