Ay si el disgusto que nos ha dado hoy a la hora de la comida…
Mi hija es muy buena, muy estudiosa, siempre se le ha dado bien sacar buenas notas, pero sí que es verdad que desde que tiene uso de razón dice que no quiere estudiar.
Nosotros siempre le hemos dicho que tiene que sacarse una carrera y luego ya dedicarse a lo que le guste, pero que lo ideal es tener un plan B (quiere ser bailarina).
Todos estos años de carrera los ha sacado por curso y a la vez ha estado con sus clases de baile, pero hoy ha llegado a casa y nos ha dicho muy seria que tenía que hablar con nosotros.
No sabéis la cantidad de cosas que se me han pasado por la mente en un momentito… Que si iba a estar embarazada, que se independizaba, que se había echado novio… yo qué sé, de todo.

Pero luego nos ha dicho que se deja la carrera, que ha tomado la decisión, que no puede más, que la odia, que le está amargando la vida y que le afecta a su salud mental. Se ha puesto a llorar (ella casi nunca llora) y a mi se me ha roto un poco el corazón.
Su padre le ha dicho que no diga tonterías, que está en cuarto, que le quedan seis meses, que eso se lo saca ella con el gorro y ya que luego haga lo que le dé la real gana, pero que dejarse un proyecto así en el último año es de irresponsables.
Yo aún no me he pronunciado, porque aún no sé qué decirle. No quiero que esté mal, pero también quiero que acabe la carrera…
¿Vosotras qué me decís?