TEXTO ENVIADO POR SEGUIDORA A [email protected]
Lo digo ya sin vergüenza porque sé que no soy la única: mi hijo tiene 7 años y aún duerme en nuestra cama.
Empezó viniéndose de vez en cuando con excusas y al final se ha quedado como fijo.
Hemos probado de todo: luces quitamiedos, cuentos, rutinas, ponerle su camita en nuestra habitación como transición… Nada.
Y cuando digo nada es NADA.
Llora se agobia se mete igual y a la una de la mañana no estás para terapias, le haces sitio y te giras.
El problema es que esto ya no va solo de él.,.. va de que yo no descanso bien. De que con mi pareja ya no tenemos ni espacio, ni intimidad, ni conversaciones tranquilas.
Y aunque sé que todo es una etapa esta etapa ya está durando como una carrera universitaria.
Me siento culpable porque sé que en parte lo hemos permitido pero también me da pena porque lo noto inseguro, apegado…
Y entre no querer traumatizarle y no querer seguir durmiendo en 20 cm de colchón estoy agotada.
Alguna que haya pasado por lo mismo?
