Y no, no era un besito inocente, un piquito de nada. Si hubiera sido así, no me hubiera importado tanto, lo hubiera visto algo casi normal, pero no.
Mi hijo mayor tiene doce años, hará trece en mayo, y ya no le traigo ni le recojo del instituto, pero un par de tardes a la semana tiene Inglés y Teatro, y los viernes, que tiene Teatro, sale bastante tarde porque es una clase larga y porque luego se queda de cháchara hasta las mil, así que a veces me paso a recogerle con el coche. Así me cuenta un poco -dentro de lo que habla conmigo, que es cada vez menos- cómo le ha ido el día y le doy algún capricho para la cena por ser viernes, cogemos pizza o unos kebabs para comerlos todos en casa.
Bien, el viernes pasado llego al centro cívico donde dan la clase y ya de lejos veo a una parejita enrollándose de esto que piensas “se van a sacar hasta la ortodoncia”, y cuando llego a su altura me doy cuenta de que es mi hijo con una compañera de Teatro, una niña que tendrá su misma edad o menos. Pegué un bocinazo, les asusté y mi hijo se metió en el coche con la cara del mismo color que el kétchup y bastante cabreado. No quise sacar el tema para que no me llamase “metiche” que es lo que suele hacer cuando le hago más de dos preguntas, pero le dije que íbamos a tener que hablar.
Por la noche lo hablé con mi marido, y a él le pareció divertidísimo y supernormal, me dijo que estaba haciendo un mundo de nada y -algo que no me gustó-, “si alguien se tiene que preocupar, es la madre de la chica, no tú”.
No sé, a mí me parece bastante temprano para que empiece ya con cositas así. Me gustaría que su padre hablase con él acerca de salud, sentimientos, consentimiento… pero mi marido dice que no hace falta, que él no va a hacer algo así porque todavía es un niño y sólo vamos a conseguir confundirle y ponerle la cabeza como un bombo si le echamos un sermón. Yo digo que no es echarle un sermón, sino hablarle de cosas que necesita saber, y me dice que entonces lo haga yo, que estoy tan puesta, pero a mí no va a querer escucharme. Ya estoy tentada de enterarme de quién es la madre de la chiquilla y hablar con ellas
