Trabajo en una tienda pequeña, solo estamos mi jefa y yo y la limpiadora que viene un par de veces en semana a limpiar más en profundidad.
El marido de mi jefa, cada vez que traen mercancía viene a echarnos una mano y la verdad que es bastante simpático conmigo, nada que ver con mi jefa por desgracia para mí.
La cuestión es que cada vez que viene me lo hace pagar después.
Llevo observando esto durante meses, ya que al principio no sabía porque era más borde de lo habitual algunos días, hasta que he llegado a relacionarlo.

El día que el viene, me hace fregar el escaparate y los baños, cuando esto es algo que hace la limpiadora, yo me limito a darle un repaso antes de abrir, la caja sólo la hago cuando vamos a cerrar, ese día me hace hacerla dos veces para repasar y ya lo peor de todo, me trata con desprecio delante de las clientas. Ella tendrá unos sesenta años y la mayoría de la clientela pues más o menos, se dedica a decir delante mía, después de mandarme algo, que esta juventud no sabe trabajar, que solo pensamos en vernos guapas para echarnos fotos en redes y cosas así, se que no son cosas graves pero me hacen sentir mal.
Necesito el trabajo y no puedo irme, porque además si me voy no tendría derecho a paro… no sé qué hacer.