Para empezar, espero no enrollarme mucho.
Cuando era una adolescente era una chica bastante delgada, pero con 18 años perdí la virginidad y me empezó a cambiar el cuerpo. Salió a la luz el metabolismo de la familia de mi padre, el cual es bastante lento y todos los miembros de la familia tienen sobrepeso y obesidad, y yo no iba a ser menos. Actualmente peso 72 kilos midiendo 1,63.
Por otra parte, mi madre de siempre ha sido muy fan de llevar una vida sana, llegando al extremo de que en mi infancia, cuando a todos los niños les traían un bollo para merendar a mi me traía una fruta. Siempre me ha regañado por no hacer más ejercicio y cuando salía a cenar con mis amigos o novios se llevaba las manos a la cabeza pensando en cuantas calorías habría ingerido.
Yo en septiembre del año pasado pesaba 68 kilos, lo cual a mi madre le enfadaba ya que eran principios de sobrepeso. Y me fui de Erasmus con unas nociones de cocina bastante básicas, lo que significaba que mis comidas eran básicamente pizzas y pasta, lo que me llevó a ponerme en 78 kilos. Cuando mi madre me vio en navidad todo lo que había engordado casi se puso a llorar y llegó incluso a prepararme un menú especial para mi en nochebuena y en nochevieja.
En febrero ya volví definitivamente a España después de mi Erasmus y decidí empezar a comer algo más sano y a ejercitarme, aunque algunos fines de semana seguía cenando fuera con amigos y de vez en cuando me daba mis caprichitos, logrando adelgazar 6 kilos. Pues últimamente mi madre está con el tema de mi peso peor que nunca. Me está obligando a ir a un nutricionista para que me ponga una dieta, me acribilla llamándome gorda y obesa en el momento que como algo que no es o fruta o verdura, me pone unas raciones de comida que no sirven para alimentar a una persona, excepto si son de verdura, que me llena el plato hasta arriba y se enfada si no me lo como entero y ha dejado de hacerme cena para obligarme a cenar un yogur y fruta y se enfada conmigo si intento hacerme yo la cena. La más reciente ha sido un día de compras con ella, decirme que la ropa de Inditex no me cabía y que fuesemos a mirar ropa a tallas grandes (que ojo, no tengo nada en contra de las tallas grandes pero a mi los pantalones de Inditex en una talla 40 me caben perfectamente), sacándome ropa que desde luego me quedaba enorme pero según ella era muy bonita y de mi talla, cuando los pantalones claramente se me iban cayendo y me sobraba tela de todas las blusas.
He intentado hablar con ella pero es misión imposible, y me da miedo acabar con un desorden alimenticio por culpa de sus comentarios (ya he vomitado algunas veces después de comer mucho), ya que el resto de las personas me ven algo rellenita pero no con obesidad como ella. ¿Qué debería hacer?