Tú misma lo dices en el texto: ya no tengo hermanos.
Sus hermanos llevan años aprovechándose de ti. Aunque suene bruto decirlo tus hermanos no te quieren. Si uno quiere a su hermano se preocupa de que su hermano este bien. Tus hermanos han delegado en ti todo el trabajo de cuidado de vuestra madre y no les ha importado en absoluto que tú perdieras años de cotización, perdieras la posibilidad de tener ingresos propios o incluso una vida propia. A ellos no les has importado nada durante años.
Y ahora cuando esperaban conseguir dos duros entonces si se acuerdan de que eres hermana y te piden que renuncies a tu derecho.
No lo hagas.
Lo que están haciendo no es una cuestión de amor sino una cuestión de poder. Ellos creen que te van a tener sometidas igual que te han tenido sometida a todos estos años. La diferencia es que ya no está tu madre. Antes te tenían sometida y tú te dejabas someter por el amor que le tenías a tu madre. Concedías a tus hermanos el derecho a no preocuparse por su propia madre y en delegar en sí todos los cuidados porque al final su madre es tu madre y la amabas.
Pero en el momento en el que tu madre ya no está no dejes que sigan dictando lo que tienes que hacer.
Disfruta del usufructo de la vivienda porque es tu derecho y porque tu madre así lo ha querido. Su madre ha sido justa y buena y ha tomado la decisión más equitativa. Sus hermanos tienen sus casas y tú no has podido prosperar más en los últimos años porque hasta has tenido que dejar de trabajar para cuidarla. Y por suerte se te ha compensado.
Disfruta de tu hogar. Incluso ten en cuenta que si quisieras obtener algún ingreso extra puedes alquilar la vivienda perfectamente porque el usufructo también incluye que puedas alquilar la vivienda, bien al completo, bien por habitaciones.
Lo has hecho bien y tú madre ha querido hacerte ese regalo. Acepta el regalo que te ha hecho tú madre. Total, a tus hermanos los has perdido ya. Aunque renuncies a tu parte de la herencia vuestra relación no va a volver a ser buena.