A mí traumatico no, ahora me lo tomo como una anécdota de mi infancia.
Cuando tenía 8-9 años, mi abuelo materno me regaló para reyes un muñeco (tipo nenuco) que daba besos. Yo, en esa época, odiaba dar y recibir besos.
Al abrir el regalo, vi el muñeco y les dije a mi familia que no quería ese regalo.
Me recuerdo diciéndole a una tía mía que no quería el muñeco porque daba besos y ella junto con mi madre intentando convencerme para que me quedara el regalo y jugara con el. En ese momento, le cogí bastante tirria al muñeco y no recuerdo jugar con el.
Lo más triste de todo, es que años después, cuando he sido consciente, me ha sabido mal por mi abuelo. Él con toda su ilusión haciendo ese regalo y yo diciendo no lo quiero.