En casa siempre hemos sido mi madre, mi padre, mi hermano (15 años) y yo (21 años), hasta hace aproximadamente 2 años cuando mi padre decidió separarse e irse a vivir sólo y meses después con su pareja. Y, sinceramente, no sé cómo ha podido aguantar tanto tiempo viviendo en casa.
Llevaban como 8 años separados sentimentalmente y sexualmente hablando, aun que compartiendo casa y demás. A penas se hablaban entre ellos y mi madre siempre le estuvo haciendo chantaje emocional para no separarse (a pesar de no quererse, mi madre quería seguir viviendo con él).
No sé si se puede llegar a imaginar lo que significa para una chica adolescente el estar en casa con dos personas que no se muestran afecto, que ni siquiera se miran a la cara y que una de ellas (mi madre) sólo busca hacerle feos a la otra (mi padre).
[Para aclarar, creo que mi madre no quería separarse por creencias religiosas y costumbres, para ella era como fracasar en la vida]
Incluso yo me fui antes de casa con la excusa de conocer mundo y estudiar en otra ciudad. Pero la realidad es que no aguantaba la situación en casa.
Viviendo fuera de casa, fui a visitar unos días a mi familia. Mi padre me recogió del aeropuerto y me dijo que se quería separar de mi madre. GRACIAS! Fue una de las mejores cosas que me podrían haber dicho, se que es difícil imaginar esta sensación de bienestar en esta situación, pero imagínate lo harta que estaba que incluso la separación de mis padres me pareció como un premio.
Lo gracioso viene ahora, después de dos años mi madre no lo acepta, se hace la víctima y siempre está triste y de mal humor. Y parece que su pasatiempo es hacer sentir mal a los más allegados (su ahora exmarido, mi abuela, mi hermano, yo…)
Me consume. Siempre mira el lado negativo de las cosas. Si le digo que me voy de viaje, me riñe. Si le digo que tengo una fiesta, me riñe. Si me costipo, me riñe. Tengo 21 años y estoy estudiando una carrera. Desde los 15 años estudio por mi cuenta y me saco las castañas del fuego yo misma, de lo que estoy muy orgullosa. Sin embargo, ella no lo está de mi. O no lo quiere demostrar. Todo lo que hago bien se lo atribuye a factores externos (aprobar) y todo lo que me pasa malo me lo atribuye a mi (costiparme). Nunca me da la enhorabuena por nada y siempre le da la vuelta a la tortilla para hacerse la víctima de todo. Se queja de que no hago cosas que ella tampoco hace, como por ejemplo, dar abrazos o ser cariñosa. No se da cuenta del esfuerzo que hacemos mi hermano y yo por verla sonreír. Pero la mayoría de veces es en vano.
Creo que la solución es clara. Quiero que vaya a un psicólogo y creo que es lo que debe hacer. Pero las veces que le he sacado el tema me responde con un rotundo NO. De las pocas cosas que me costesta tan segura de ella misma, esta es una de ellas. Como he dicho antes, es un poco antigua para según qué cosas y tiene inculcado valores muy tradicionales y el ir a un psicólogo para ella es una vergüenza.
Quiero mucho a mi madre y temo realmente por su salud emocional, por la mía y también por la de mi hermano que es el que realmente la está aguantando las 24 horas del día. Se está hundiendo y nos está arrastrando con ella.