Hola chicas, escribo aquí porque ya no se como afrontar esta situación. Estoy a punto de echar el cierre a la tienda que tanto esfuerzo me costó montar, todo por su culpa y porque no para de meterse en mi vida.
Primero de todo, destacar que mi madre ha sido controladora toda la vida. Ya desde pequeña me sometía a interrogatorios cada vez que salía por ahí con mis amigas, se metía en mi cuarto a hurgar mis cosas, me leía mi diario y un sinfín de cosas más. Esto ha hecho que yo no tenga demasiada confianza con ella, pues esas actitudes son cosas que me repatean y me generan muchísimo rechazo. Ya desde niña aprendí que si quería hacer algo tenía que mentirle siempre, o de lo contrario la respuesta casi cada vez era un «no».
Hace un tiempo que me quedé sin trabajo y tuve que volverme a vivir con ella. Un día, un local muy cercano a mi casa se quedó vacío y con un alquiler bastante barato, así que cogí los ahorros que tenía y decidí montar mi propio negocio (no encontraba trabajo ni a tiros). He montado una tienda de ropa, complementos y zapatos pero todo ello de segunda mano. Mi idea es darle una segunda vida a esas prendas y así contribuir un poquito en el reciclaje que tanta falta le hace a este planeta. Generalmente, compro lotes de ropa y luego yo misma hago una selección con lo que está bien y lo que no se puede vender o lo vendo como prendas con taras. Al ser ropa usada, los precios que tengo son bastante bajos. Las prendas básicas rondan los 2 o 3 euros, mientras que las que son de marcas más caras si que tienen un precio más alto, en función de su coste original (si valía 100 pues lo dejo por 50, la mitad, y así sucesivamente). Eso sí, lo que más se venden son las prendas baratas ya que la gente suelen llevarse varias. También ofrezco la posibilidad de comprar lotes de ropa a peso.
¿El problema? Mi madre. Desde que abrí la tienda se dedica a venirse cada día a darme la brasa y a decirme cómo tengo que llevar mi negocio, porque según ella yo no se hacer nada sola. Se mete con la distribución de la tienda, el nombre y lo peor, los precios que tengo. Dice que ya de paso ponga un cartel en la puerta que diga que se regala ropa. Quiere que venda una prenda que vale por ejemplo, 5 euros nueva, a 4. Es de cajón que nadie me lo va a comprar a mí si por 1 euro más lo tienes nuevo.
Según ella se viene a ayudar, pero cuando atiende a clientas les dice los precios que a ella le da la gana, pretendiéndoles cobrar más de 2 o 3 euros y claro, las clientas que no se chupan el dedo vienen a mi a decirme que las quiero timar. El otro día tuve una discusión monumental con ella por la tienda, nivel que no quería ni dejarme entrar en casa después, además de que había gente que nos vio discutir y me dio mucha vergüenza.
Desde entonces ha seguido haciendo lo mismo de venirse a la tienda hasta el punto que he tenido que poner que estamos «cerrados por vacaciones» porque no tengo ni ganas de abrirla para que me deje en evidencia otra vez. Paso de tener que echarla cada día y que se ponga a chillar que soy una sinvergüenza que echa a su propia madre. Es que ya me da vergüenza ajena volver a abrir. Me gustaría buscar otro local más lejos donde ella no pueda venir, pero es que no me salen los números.
En esta misma ciudad no hay ningún otro que me pueda permitir, y irme a otra ciudad, la siguiente más cercana son 30 minutos en coche más aparcamiento y se me va del presupuesto también.
¿Algún consejo?
