Quién me iba decir a mí, que a sus 60 años se iba a enamorar y dos años más tarde se iba a querer casar por todo lo alto.
Para hacerle algo sin que se lo imagine, nos hemos juntado mis tías, mi hermana y las cuatro mejores amigas de mi madre para ver qué podíamos aportar a modo de sorpresa y aquí es donde no nos terminamos de poner de acuerdo. En total somos 10 y hemos puesto 300 € de presupuesto para organizarle algo por sorpresa.
Como quiere vivir toda la experiencia que no tuvo, mi hermana y yo pensamos que le gustaría una despedida de soltera con sus amigas y hermanas en un Hotel con spa y, además comprar vestidos iguales para que pueda tener damas de honor que sabemos que le encantaría.
Mis tías son de la opinión de que ese dinero lo juntemos para una luna de miel sorpresa.
Sus amigas, dicen que con eso le paguemos el vestido de novia.
Yo pienso que tanto el vestido como la luna de miel, es algo que debe elegir ella sin tener límites en el presupuesto, sin limitaciones porque no tengamos más dinero, en cambio, lo que proponíamos mi hermana y yo es como un extra que puede ser divertido, una experiencia y un recuerdo para toda la vida.
¿Qué opináis?
