Cada vez que lo escucho, me pongo de los nervios, mi madre le dice a todo el mundo con toda naturalidad que ella se encarga siempre de mis hijos. Es cierto que le pido ayuda cuando no tengo donde dejarles y yo tengo alguna reunión de trabajo, pero esos son como mucho dos días a la semanas.
Los viernes se quedan a dormir en su casa porque ella lo quiso así para disfrutar una noche con sus nietos y yo les recojo el sábado por la tarde, así también tengo algo de tiempo para planes románticos con mi marido y luego hacemos planes en familia por la tarde. Esa fue una propuesta de ella, así que no creo que deba echarlo en cara o alardear de que ella es la que se encarga de todo.
Me paso la vida corriendo entre la casa, el trabajo, mi marido y los niños. Me despierto antes para llevarles al aula matinal y llegar a tiempo a mi trabajo, les recojo del colegio y les llevo a extraescolares, preparo meriendas, cenas y planes para el domingo y ahora resulta que todo lo hace mi madre. Estoy agradecida por toda la ayuda que me da, pero me da mucho coraje que le cuente su versión a los demás como si fuera cierto.
¿Crees que debería explicarle lo que siento y cómo me hace sentir o mejor me callo?
