Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola lo cuento porque ayer tuve una cena familiar y acabé con ganas de meterme debajo de la mesa.
Mi marido lleva una temporada con el tema del 5G, las antenas, las ondas, los microchips y no sé qué más. Al principio era una cosa suelta. Me decía pues yo creo que tantas antenas buenas no pueden ser. Vale, bueno, opinión de señor de 48 años viendo vídeos raros en Facebook. Pero es que ahora ya es su personalidad entera.
Ayer estábamos cenando en casa de mi hermana. Croquetas, tortilla, vino, niños corriendo. Sale el tema de que en el pueblo van a poner mejor cobertura porque allí no hay quien mande un WhatsApp sin subir a una ventana. Y mi marido salta: Pues yo no estaría tan contento porque el 5G es una barbaridad y dentro de unos años vais a ver los tumores
Mi cuñado le pregunta si eso está demostrado y mi marido empieza: Demostrado no te lo van a decir porque las farmacéuticas y las compañías telefónicas están metidas en todo.
Lo peor es que se viene arriba. Sacó el móvil para enseñar un vídeo de un señor con bata hablando de radiación.
A mí me dio una vergüenza que no os imagináis cada uno puede pensar lo que quiera, sino porque lo suelta con una seguridad y una superioridad que parece que los demás somos tontos. Y encima no hay manera de debatir. Si le llevas la contraria es que estás manipulada. Si le enseñas información es que está comprada. Si te ríes un poco es que no tienes pensamiento crítico.
Cuando llegamos a casa se lo dije. Que me había hecho pasar un mal rato. Y me dijo que lo que me pasa es que me importa mucho el qué dirán. Pues mira, sí. Me importa que mi pareja no parezca el cuñado más pesado de España cada vez que salimos.
Ya no sé cómo gestionarlo. Porque esto está empezando a afectar a mi forma de verlo. Antes era mi marido con sus rarezas. Ahora a veces me parece un señor de grupo de Telegram o forocochero cutre.
¿Soy superficial por sentir vergüenza? ¿O es normal cansarse de convivir con alguien que convierte cualquier cena en una charla conspiranoica? gracias cuquitas
