¡Estoy hasta los mismísimos del puñetero Real Fooding! Lo que empezó siendo algo que podía estar bien, se está convirtiendo en una tortura. Mi marido ya no concibe otra forma de comer, ¡joder!, digo yo que ni tanto ni tan poco… Soy la primera a la que le gusta cuidarse, pero llegar a este extremo de obsesión no me parece normal.
Tenía la costumbre de sentarme un ratín el sábado para hacer la lista de comidas y cenas de la semana, así él iba a hacer la compra de todo lo necesario y nos poníamos el domingo a cocinar los platos, congelándolos una vez hechos. Pues desde que empezó a ver reels en instagram de realfooders… no hay manera! las recetas se complican para que no sean repetitivas, ya no puede hacer la compra en el mismo supermercado para todo, los frescos se compran en el mercado del jueves… ¡Voy a acabar asesinándole! Le estoy cogiendo una manía increíble a los vídeos y a esto de comer así… ¡Qué exageración! Digo yo que si lo hacemos bien cuatro días y regulín otros tres… tampoco pasaría nada, ¿No?
