Hola a todas. Sé que la mayoría me dirá que lo deje estar, que no es decisión mía y que mi hija tiene razón, y lo entiendo. Quiero respetar su día y lo que ella quiera hacer. Pero eso no quita que me preocupe por las reacciones de mi marido.
Mi hija se casa a mediados de este año en una ceremonia muy pequeñita e íntima, con la familia más cercana y los amigos indispensables. Ella va muy sencilla y preciosa, una auténtica princesa del bosque. Mi marido nunca ha sido muy paternal, y las ideologías de ambos chocan y no tienen una gran relación, ya que él nunca fue muy paternal. Son cordiales, pero nada más, lo cual me entristece y no he conseguido mejorar la situación.
Cuando su novio le pidió matrimonio se lo contó primero a su hermano y luego a mí; su padre se enteró por mí poco después, porque sabía que ella no se lo iba a anunciar como a los demás. Mi marido quiso alquilar un gran coche para llevarla al altar, pero ella se negó porque quería el coche clásico de su hermano (un citroen dos caballos muy bonito al que todos tienen bastante cariño), lo que a mi marido le pareció una cutrez. Cuando nos enseñó el vestido que quería comprar, a su padre tampoco le gustó por ser demasiado sencillo. Cuando dijo dónde sería el convite, también le pareció poca cosa. Mi marido es de buena familia y mis suegros siempre fueron muy ostentosos de cara a la galería, así que entiendo que choque con las decisiones de mi hija y le parezca «cutre» para una boda.
Lo que me preocupa ahora es que mi hija se niega a que su padre la lleve al altar, sus palabras fueron «no soy un paquete de amazon para que nadie me entregue», quiere caminar sola o con su pareja -que a todo esto es un chico encantador. Sé que a mi marido le va a molestar porque se va a sentir desplazado; su hermano la llevará en el coche y yo la he acompañado en la compra del vestido y el ajuar, pero su padre no ha participado en nada.
Tampoco quiero agobiarla ni meterme, pero sí quiero mantener la paz. ¿Qué puedo hacer? ¿Hago algo siquiera?
