Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
MI MARIDO SE NIEGA A PONER AIRE ACONDICIONADO AHORA QUE ESTOY EMBARAZADA
Estoy embarazada por segunda vez y me toca dar a luz en septiembre. Este segundo embarazo también me va a tocar vivirlo en pleno verano como el de mi primer hijo, que nació en agosto, y no quiero sufrir en calor que sufrí entonces.
Vivimos en una ciudad en un piso bastante antiguo y no tenemos aire acondicionado. De normal, pasamos el calor con ventiladores y abriendo las ventanas y nunca hemos tenido problemas, pero con los embarazos es otra movida, el calor se siente mucho más intenso y eso, sumado al peso extra que llevamos encima, es un cóctel molotov.
Le he pedido a mi marido que pongamos aire acondicionado este año para evitar pasar por donde pasé con nuestro primer hijo, pero se ha negado. Ha dicho que es un gasto estúpido y que, además, sólo contribuirá a encarecer mucho más la factura de la luz. Le he dicho que lo pagaré yo de mi bolsillo y pondré más dinero en la cuenta común para afrontar la subida de la factura, pero es que ni por esas.
Estoy planteándome ponerlo, aunque se cabree, pero es que de verdad no puedo volver a pasar un verano como el de aquel año porque me dará algo. Sé que parece una tontería, pero este tema me genera mucha ansiedad y ya no sé cómo explicárselo para que empatice conmigo y lo pongamos de una puñetera vez.
