Hola chicas, hoy haciendo mi rutina de café y Facebook, he visto el post de una chica que cuenta que su marido le ha pedido permiso para follarse a otra, así que me he decidido a comtaros algo que lleva días dándome vueltas en la cabeza (lee ese post aquí)
Hace alrededor de 5 años, cuando apenas llevábamos 1 año de casados y después de un noviazgo de 4, mi esposo también me pidió permiso para follarse a otra, con el argumento de que no concebía no volver a follarse otro coño en toda su vida,que no le interesaba tener otra novia u otra relación con nadie, que me amaba y quería estar conmigo toda la vida, pero pues eso… Quería estar con otra chica, cabe aclarar que yo perdí mi virginidad con él y no había estado con nadie más desde entonces y eran 5 años ya. Tengo que confesar que al principio me ha sentado mal, quiero decir, llevábamos un año casados, no teníamos problemas de pareja, estábamos muy bien, no entendía porqué lo pedía. Después de platicar bastante tiempo y sumida en el amor romántico y la ilusión de que los matrimonios son para siempre, acepté le dije que sí.
Fue un tiempo que lo pasé bastante mal, empecé a preguntarme por qué no era suficiente, igual era porque había ganado algo de peso, fuí a un nutricionista, me hice dietas por mi cuenta, en total perdí entré 20-30 kilos. También empecé a leer al respecto de relaciones abiertas, de poliamor, meterme ideas de que como personas no nos pertenecíamos, que cada quien era suyo y compartíamos nuestras vidas y cuerpos. Busqué fiestas de parejas donde la gente hacía intercambios, yo soy bisexual así que busqué incluso en anuncios de índole sexual alguna chica que quisiera probar un trio. Vamos… Puse bastante de mi parte.
Nunca fuimos a ninguna fiesta, nunca invitamos a ninguna chica a casa,nunca se fue con otra (por temas de tiempo me coincidía totalmente creíble que fuera de casa al trabajo y de trabajo a casa), siempre hablábamos del tema de las fiestas esas, pero la verdad nunca nos animamos a ir.
Aquí viene lo interesante, hace año y medio nos hemos mudado a otra ciudad, donde nadie nos conoce, donde tenemos una vida nueva y, a los pocos meses volvió a surgir el tema.Para este entonces ya no era yo la misma chica acomplejada, ni la chica con miedo a quedarse sola, de un tiempo aquí he madurado un poco esta vez le dije: «Te puedes follar a otra si yo me puedo follar a otro». Y claro que dijo que no, que se le haría difícil entender que yo estuviese con otro tío. Solo le dije «pues eso». Y no tocó el tema… Por un rato. Cuando el tema volvió a resurgir al poco tiempo dijo que si quería podía quedar con alguna chica, si quería probar y eso, pero que con otra tiaY cada que insistía yo le comentaba que también quería estar con otra persona, aunque realmente en principio era algo que me tenía sin cuidado. Hasta que en una ocasión me dijo que estaba bien, que podía estar con otro chico pero que no quería saber cómo, ni cuando, ni quien. Y a partir de ahí cuando el tocaba el tema de salir por ahí le lingote y yo me quería salir por la tangente, me decía lo mismo, que sí, pero que no le interesaba saber.
Hubo unos meses donde la relación decayó, yo era un mueble más en la casa, le decía que saliéramos a algún sitio y se negaba, su plan era quedarnos en casa, me compraba lencería bonita para él y le daba igual, le enseñaba conjuntos monísimos y directamente me decía: «ese tipo de ropa no te va». Mi cumpleaños que suele hacerme mucha ilusión generalmente lo he pasado sola, porque el prefirió pasar la tarde durmiendo, he comprado una tartita de queso del Mercadona y me senté a cenar en un Ikea, sola, totalmente sola
Estuve a punto de irme, de volverme a mi ciudad, aunque ahí no tuviese nada. Pero no lo hice. Me quedé… Ese mismo mes en un arrebato me bajé Tinder y quedé con un chico.
Sí le fuí infiel, con un desconocido, tengo que admitir que se sintió genial que a alguien le gustara yo, mi cuerpo, que no dejase de elogiarme, de decirme lo guapa y buenísima que era. El chico era casi mi fantasía, guapo, cuerpo de gym día si día también, así que tengo que decir que lo disfruté. Y claro no volvimos a quedar desde entonces, hablamas alguna vez por WhatsApp y hacemos planes de quedar pero simplemente es imposible, por trabajo y porque es de otro pueblo. Sin más…no es que quisiera algo más con él, fue un arrebato y ya.
Al tiempo conocí un chico en el trabajo, nos hicimos amigos, casi puedo decir que mi mejor amigo, el único en esta ciudad. Nos llevamos increíble, nos gustan las mismas cosas, nos molestamos en broma por nuestros acentos y formas de hablar, de que no se pronunciar su nombre, vamos súper compis de toda la vida. Un día quedamos después de la jornada a ver una peli y comer pizzas, y nos besamos, nos metimos mano y ya… Pasó una segunda ocasión, lo mismo, solo besos y tocar, pero sin ir más allá,todo esto fue hace meses, me cambié de trabajo y no nos hemos visto, aunque seguimos en contacto por WhatsApp. Se lo conté a una de mis amigas de mi ciudad por Messenger,ya que ella tenía una situación similar a la mía.
Este finde me fuí pronto a la cama, mi marido se quedó en el salón mirando una peli y tomando algunas cervezas. Me despierta a las 3 de la mañana con su móvil en la mano (cuando me quedo sin batería entro desde su móvil a Facebook) diciendome que la curiosidad mató al gato, que se puso a leer mis conversaciones con mi amiga y que había leído del tipo con el uque me manoseaba, así con esas palabras. No le dije nada, le dije que no eran horas, que luego hablábamos… Salió de la habitación, volvió a la sala, tomé mi móvil y cerré sesión en otros dispositivos. A los pocos minutos vuelve, con algo más de alcohol en el cuerpo, m dice que no me preocupe, que lo va a olvidar todo, que no le interesaba hablar del tema, que no quería saber con quién me vi, todo esto llorando, me dice que me ama, que envidia que yo tenga a quién contarle mis cosas, que él no tiene a nadie más que a mí, que no me quiere perder, que soy la mujer de su vida y que si he hecho lo que he hecho ha sido porque él me a orillado a hacerlo, que ha sido un gilipollas, que va a intentar cambiar, que en los años que llevamos juntos el nunca ha sido infiel, si bien ha tenido un par de oportunidades, no lo hizo.
Fue cuando le recordé que años atrás era él quien quería estar con alguien más,le hablé de lo mal que lo pasé, de todas las veces que me sentí que no era suficiente, de las veces que me pregunté que estaba mal conmigo. El dice que nada que nada está mal en mí, que soy una persona increíble y que es un imbécil por haberme pedido eso, que sí que quiere estar con alguien más, pero conmigo. Que si quiero seguir viendo a alguien más no quiere saberlo, que es conciente de todo lo que me he perdido por estar con él, que cuando me conoció el ya había vivido toda una vida de cosas que yo no conozco (me lleva 8 años de edad), que entendía que yo quería también vivir mi vida, pero le dolía. Qué me ama, cómo a nadie en la vida y que era un imbécil por no poder decírmelo demostrarme lo cada día. Qué en este año y medio que llevamos aquí viviendo me nota muy cambiada,me ve feliz, me ve libre, me ve plena.
Desde entonces se ha portado muy cariñoso conmigo, normalmente le decía «te amo» y me contestaba con un (mmj), ahora le digo «te quiero», me abraza y me besa. En efecto no hemos vuelto a hablar del tema. Y a pesar de todo una parte de mí se siente mal, porque siento que le he fallado, porqué sé, que a pesar de no tocar el tema, le duele, porque me partió verle llorar.
No dejo de sentirme un poco mal, pero a la vez siento que ha sido un toque para que se de cuenta de las cosas… No sé, tengo un cacao mental en la cabeza y no dejo de darle vueltas al asunto. No sé que decir, ni que sentir.
Es un desahogo al final de cuentas