Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola, os cuento que no sé si estoy en una etapa crucial de la vida, en una etapa en la que pienso que ya me queda menos por vivir de lo que he vivido y por ley de vida en peores condiciones. Tal vez por eso cada vez aguanto menos, mi capacidad de paciencia va disminuyendo. No sé las lecturas de vuestros artículos. Punto. No sé cuál será su edad media pero yo estoy más cerca de los 50 que de LOS40. En fin, que empiezo a divagar y al final os enredo.
Veréis, mi marido hace años tuvo un problema psiquiátrico y desde entonces no ha vuelto a ser el mismo, ni conmigo ni con nadie. Se encierra en su mundo, no habla, no propone cosas que hacer y además durante nuestra relación ha tenido varios altibajos de ludopatía. en el último se gastó una cantidad importante de dinero. Siempre fui yo quien tiró del carro en casa, él pagaba cosas pero yo me hacía cargo de la mayoría. Yo me encargaba de casi todos los gastos, tanto de casa como de nuestro hijo. Hijo que por otra parte siempre ha sentido como si su padre no le hiciera caso, me ha dicho en varias ocasiones que siempre ha tenido un padre ausente y eso a mí me duele bastante la verdad.
Esta última vez tomé la decisión de divorciarme, incluso fui al abogado, pero él empezó a sentirse otra vez mal psíquicamente. Algunas personas me han dicho que él les decía: tranquilo, sé lo que voy a hacer. Ya no sé si era verdad o se le pasó, total que paralice los trámites del divorcio por miedo a que empeorara. Vivimos en la misma casa no mantenemos una relación de pareja. Me ha llegado a acusar de serle infiel, de que había tenido el problema de la ludopatía por mi culpa, por no hacerle caso. En fin, no sé.
