Hola chicas, estoy un poco rallada y no me he visto venir toda esta situación.
Tengo una amiga de las de toda la vida, llevamos juntas desde que nacimos prácticamente porque nuestros padres sin amigos desde siempre, entonces cada vez que ellos quedaban a cenar/comer/pasear/viajar pues nos llevaban a las dos, somos inseparables, vaya.
La cosa es que el fin de semana pasado se quedó a dormir en mi casa, yo llevo notándola rara varios meses, pero no me había visto venir que el problema era que estaba pillada por mí, la verdad.

Básicamente se me declaró en mi habitación, me dijo que estaba enamorada de mí desde siempre, que ya no podía más y que tenía que lanzarse o alejarse, pero que le estaba royendo por dentro nuestra amistad.
Yo me quedé en shock la verdad, no le dije nada, ni para bien, ni para mal. Me quedé como mirando al infinito y ella se puso a gritar, me dijo que le dijera algo, lo que fuera y le solté un ‘no me lo esperaba’ y ya.
Se fue de mi casa y desde ese día no ha vuelto a hablarme y yo a ella tampoco, no dejo de darle mil vueltas en mi cabeza y no llego a ninguna conclusión.
Yo solo he estado con chicos en mi vida, pero sí que es verdad que jamás se ha cerrado en mi cabeza la idea de estar con una chica. No sé si eso es considerarme bisexual, pero siempre lo he dicho, que si me gustara una mujer, mínimo probaría a ver qué tal.
La pregunta es: ¿me gusta ella? Porque la amo, con todas mis fuerzas, la admiro y le tengo un cariño que no os podéis imaginar, es una de las cinco personas más importantes de mi vida.
Me parece guapa, atractiva, interesante… pero la verdad es que nunca he pensado en ella como algo más que mi amiga.
No quiero «lanzarme a la piscina» solo por tenerle pánico a la idea de que desaparezca de mi vida, pero tampoco quiero rechazarla sin probar, porque igual es que sí.
Que estoy más perdida que un pulpo en un garaje vaya, dadme algún consejo por dios.