A ver, sé que puede sonar duro, pero igual es que ya no siente lo mismo por ti o que está cansada de vuestra relación o rutina actual. ¿Qué tal os va en el resto de facetas de la relación? Trabajais ambos? Repartís equitativamente las tareas de la casa? (Equitativamente no es que ambos hagáis lo mismo en casa, si no que la suma de trabajo fuera de casa y dentro de casa sea igualitaria.) Tenéis intereses en común? Hacéis planes juntos? Y por separado? Está apática en general o solo en el sexo? Pueden parecer preguntas tontas, pero a mí me ha pasado con mi chico que, aunque no tuviésemos ninguna gran bronca ni nada y en general hiciésemos vida de pareja más o menos normal, estaba desencantada con la relación en muchos sentidos y estaba resentida porque no me atrevía a hablarlo. Aunque en el día a día podía funcionar normal, no me apetecía nada tener sexo con él porque en el fondo no estaba bien con nuestra relación. Cuando una relación no va del todo bien, aunque parezca que sí porque no hay discusiones, es fácil que el sexo deje de apetecer. Yo indgaría más y le preguntaría, más allá del sexo, si va todo bien y si se siente a gusto con la relación, sí cree que deberíais cambiar algo… Por otra parte, le has dicho que el poco sexo que tenéis te parece aburrido? No hace falta ser hiriente, pero con mi pareja también me pasó esto. Llevamos muchos años juntos, más de 10, y hubo una temporada en la que sexo siempre era igual y los dos estábamos aburridos, pero ninguno decía nada. Aunque a él le aburriese, le seguía apeteciendo. Yo cuando me aburro con el sexo, se me van las ganas de hacerlo con esa persona y tuvimos una etapa de muy poco sexo hasta que lo hablamos y nos dimos cuenta de que los dos estábamos igual. La comunicación es súper importante, pero no solo cuando hay un problema como ahora, si no siempre. Es importante tener esa confianza plena de poder hablar con tu pareja las cosas que te molestan, lo que te gusta, lo que te apetece probar (en el sexo y en todo lo demás)… Nosotros intentamos tener un día a la semana sin distracciones, para nosotros y para hablar, para recuperar esa magia de seguir conociéndonos y descubriéndonos. A nosotros, y a muchas otras personas, el simple acto de hablar mirándote a los ojos, de reírte, de disfrutar de una cenita de pareja… Simplemente el salir de la rutina de cena delante de la tele, es el detonante perfecto para que te apetezca arrancarle la ropa a la otra persona. La rutina, los «rituales» que cada pareja crea antes del sexo y que lo hacen previsible, mata toda chispa.
Creo que lo que os pasa es lo que nos pasa a muchas parejas de tantos años, que la llama se apaga. Pero no pasa nada, se apaga la llama inicial, pero si os queréis y estáis dispuestos a poner de vuestra parte, se puede volver a encender y disfrutar de una etapa muy bonita de la relación, con esa complicidad que te dan tantos años. También te recomendaría que si intentándolo todo nada funciona, o si de primeras os lo podéis permitir, acudáis a terapia de pareja (e individual si fuese posible), lo perfecto sería una persona que además de psicóloga sea sexóloga. A unos amigos que estaban a punto de dejarlo les está funcionando muy bien!